Precauciones. Mareos: cuáles son los errores más comunes y qué recomiendan los especialistas para evitar riesgos
Un especialista en otorrinolaringología explica las causas más frecuentes, los errores habituales y los síntomas que exigen ir a urgencias. Todo lo que hay que tener en cuenta.
El mareo no es una enfermedad, es un síntoma que puede esconder desde problemas leves del oído interno hasta alteraciones neurológicas o cardiovasculares. Esa distinción, que parece menor, tiene consecuencias prácticas importantes a la hora de saber cómo actuar.
Vértigo y mareo constituyen una experiencia humana frecuente y una causa muy común de consulta médica, afectando, según diversos estudios, a entre 20 y 30% de la población mundial. Si el dato se traslada a Argentina, alrededor de 10 millones de habitantes padecerán estos síntomas en algún momento de su vida.
Manuel Mozota Núñez, otorrinolaringólogo de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, diferencia cuatro tipos de mareo:
- vértigo (sensación ilusoria de giro)
- inestabilidad
- presíncope (sensación de desmayo inminente)
- aturdimiento inespecífico
Las causas más frecuentes

Las más habituales son las alteraciones del oído interno: vértigo posicional benigno, enfermedad de Menière y neuritis vestibular. También pueden tener origen neurológico, como la migraña vestibular; cardiovascular, arritmias, bajadas de tensión o metabólico: hipoglucemia, deshidratación, ansiedad.
Mozota señala que los mareos son más frecuentes en mujeres, dado el rol de las hormonas en el equilibrio y la mayor prevalencia de migraña vestibular e hipotensión en ese grupo.
El estrés y la ansiedad también tienen incidencia directa: favorecen la hiperventilación, que baja el CO2 y produce sensación de mareo, y pueden desencadenar migraña vestibular, una de las causas más comunes en personas jóvenes.
Qué hacer ante un mareo
Lo primero es evitar una caída. Los pasos recomendados:
- pararse, sentarse o tumbarse
- fijar la vista en un punto estable
- evitar movimientos bruscos de cabeza
- aflojar la ropa ajustada
- hidratarse si hay sospecha de deshidratación
"No hay que intentar levantarse de golpe, y siempre mantener la cabeza lo más quieta posible. No se debe conducir ni subir escaleras ante un mareo", remarca el especialista.
Las señales que exigen ir a urgencias

Existen síntomas que nunca deben ignorarse porque pueden indicar un problema neurológico o cardiovascular grave:
- debilidad en un lado del cuerpo
- dificultad para hablar
- visión doble
- dolor de cabeza intenso o de aparición súbita
- pérdida de conocimiento
- dolor en el pecho o palpitaciones
- vértigo continuo e intenso que no cede
Una clave que pocos conocen
"Algo que casi nadie pregunta y es clave es que el mareo muchas veces se puede tratar e incluso curar", destaca Mozota.
El vértigo posicional benigno, por ejemplo, se resuelve con maniobras específicas. La enfermedad de Menière responde a dieta y tratamiento. La migraña vestibular mejora con el control de desencadenantes.
El médico advierte, además, que el miedo al mareo puede cronificar el problema: la inseguridad lleva a evitar movimientos y ejercicio, lo que deteriora aún más el sistema vestibular.
La rehabilitación vestibular es parte esencial del tratamiento en esos casos.



