Los trenes, una alternativa ignorada
En 2011, el Instituto de Planificación del Área Metropolitana de la ciudad de Córdoba (Iplam) elaboró un documento en el que se trazan lineamientos para la creación de un plan metropolitano de transporte, haciendo eje en la utilización de la red ferroviaria ya existente.
En 2011, el Instituto de Planificación del Área Metropolitana de la ciudad de Córdoba (Iplam) elaboró un documento en el que se trazan lineamientos para la creación de un plan metropolitano de transporte, haciendo eje en la utilización de la red ferroviaria ya existente. El trabajo, encabezado por el arquitecto Guillermo Irós, ensaya el desarrollo de ocho corredores metropolitanos con destino en La Calera, Villa Carlos Paz, Villa Giardino, Monte Cristo, Jesús María, Pilar, Alta Gracia y el Aeropuerto Internacional Ambrosio Taravella.Lo más importante es que para unir la Capital con esos destinos sólo haría falta colocar unos 38 kilómetros de vías nuevas. El resto son trazas existentes, a las que habría que restaurar y sumar nuevas estaciones intermedias.Otro punto interesante del documento, denominado "Lineamientos para un plan metropolitano de transporte", es que aconseja la utilización de un tren-tranvía eléctrico con velocidades, que permitiría conectar la Estación Belgrano con Monte Cristo en 25 minutos, o la Estación Mitre con Carlos Paz en 55 minutos. Sin embargo, ningún estamento gubernamental avanzó en profundizar ni evaluar seriamente.Otro factor es la casi nula interacción entre el sistema de transporte interurbano y el urbano de ómnibus. En lugar de complementarse, compiten entre sí por el reducido espacio de las avenidas. El resultado es un aumento en el tiempo de viaje de los dos tipos de colectivos.Para empeorar, durante la gestión de Daniel Giacomino la Municipalidad de Córdoba le permitió al Gobierno provincial construir una nueva Terminal de Ómnibus pegada a la existente, que sólo se alimenta con los interurbanos, por lo que es imposible imaginar en el corto plazo una complementación de sistemas. Entonces, el aumento de población del área metropolitana se refleja proporcionalmente en las autopistas de ingreso a la Capital.

