Los Sosa Ramírez, 30 años juntándose
En Traslasierra, cuatro generaciones de esta familia se reúnen cada año.Hoy son unos 150. El mayor tiene 86 y el menor, meses de vida.
Es habitual que las familias mantengan encuentros en los que se entremezclan primos, tíos, cuñados, sobrinos. No es extraño que a veces algunos hasta no se conozcan. Tampoco es raro que esos encuentros atraviesen generaciones. Pero el de los Sosa Ramírez, en el Valle de Traslasierra, ya representa un hábito singular.Su fiesta cumplió 30 ediciones. Cada año, los descendientes de los Sosa Ramirez, una familia de origen transerrano, llegan desde distintos puntos del territorio cordobés y de otras provincias para compartir un masivo festejo que se convirtió en tradición familiar.Abrazos, reencuentros, aplausos orgullosos y brindis. Todo eso sucede en una jornada calurosa de afectos, una vez al año.En 2016, en Los Hornillos, cuatro generaciones celebraron el encuentro número 30: desde Horacio Sosa Ramirez (86), de la primera generación, a Simón Sosa Militello (10 meses), integrante más pequeño de la cuarta generación.En el paraje Quebrada de los Pozos, de Villa de Las Rosas, 35 kilómetros al sur de Mina Clavero, el 15 de febrero de 1908 Francisco "Pancho" Sosa, agricultor de tabaco y frutales, se casó con su vecina Nieves Ramirez. En la casa ubicada frente a la escuela Niñas de Ayohuma, que aún funciona, nacieron entonces 16 hijos (tres se murieron muy pequeños) y de ellos la descendencia se multiplicó a 48 primos, y más de 150 personas en la tercera y cuarta generación.Tragedias y fiestas se entremezclan en las relaciones familiares. "Hace 30 años murió uno de los primos. Cuando nos reunimos en su velorio surgió la idea de juntarnos a celebrar la familia, en vez de juntarnos para esas ocasiones", recuerda Carlos Sanchez Sosa, quien vive en Capital Federal. "En menos de un mes, ya estábamos haciendo la primera fiesta en casa de un tío, en Córdoba, y desde entonces nunca paramos", dijo.El encuentro se realiza en diferentes lugares. Este año fue en Los Hornillos y la comisión organizadora resolvió –con el voto positivo de toda la familia– que la próxima edición será "del otro lado", en San Clemente, cerca de Alta Gracia. "Esta familia es hermosa, nos vemos una vez al año, queremos que permanezca para siempre, algún día traeré a mis nietos", dijo Patricia Nieves Allende Sosa, que vive en Las Rabonas."Esto es un homenaje a mis padres que iniciaron la familia, deseo que estemos siempre unidos y reunidos", expresa emocionado Gregorio Alcides Roberto Sosa Ramirez (79), de Villa de Las Rosas, quien se casó el año pasado y al día siguiente viajó a la fiesta.El mayor de la prole, Horacio Sosa Ramirez (86), contó emocionado: "Estoy encantado, nunca imaginé que esto podía pasar durante tantos años".

