"Los argentinos manejan como yo lo hacía en la pista"
Juan María Traverso, múltiple campeón de automovilismo, pasó por Córdoba para apoyar el proyecto que prohíbe fumar mientras se conduce. Dice que el cigarrillo es una distracción.
Juan María Traverso es una leyenda viviente del automovilismo argentino. "El Flaco" tiene en su haber 16 campeonatos argentinos en tres diferentes categorías, y marcó hitos como haber terminado carreras con su auto en tres ruedas o ganado con el vehículo envuelto en llamas. También protagonizó polémicas maniobras que le valieron sanciones. Ayer pasó por el Concejo Deliberante de Córdoba, invitado por el bloque radical para apoyar el proyecto que sanciona a quienes conduzcan y fumen. Y fue distinguido por el intendente, Ramón Mestre. –¿Cómo nace la idea de la concientización vial cuando usted es un símbolo del corredor temerario? –Yo me hago cargo de la Asociación Argentina de Volantes hace más de 10 años, que nuclea 23 mil corredores en todo el país. Entonces, 10 años atrás, cuando en algún lugar había más accidentes en el automovilismo o el motociclismo de lo normal, viajaba para ver qué pasaba. Y tenía conferencias con los corredores de esa zona. Ellos preguntaban, yo contestaba, y poco a poco se fue mezclando el tema de la vía pública: la familia o los amigos sacaban temas de la calle. Yo empecé a contestar, y en un momento dado dije 'me voy a capacitar' porque no puedo contestar cosas que por ahí no conozco. Ahí empecé, y hoy hago una campaña de seguridad vial por todo el país sobre conciencia, no hablo de normas. Soy un convencido que todo el mundo sabe las normas principales. –Causa sorpresa que un piloto que fue temerario baje ese mensaje a la gente. –Justamente, los argentinos manejan como yo manejaba en la pista. Y eso hace que se lleven la vida de más de 20 personas por día, más la cantidad de gente con discapacidad. En las carreras, el auto es un arma que se usa dentro de un reglamento deportivo. Cada vez que me excedí en el uso de esa arma, me expulsaron, me sacaron de la pista, me sancionaron. Pero eso es automovilismo. En la vía pública es lo contrario. –¿Y cómo se cambia? La conciencia es un paso… –La educación vial en las escuelas, apuntar a que los chicos de hoy en unas décadas manejen y anden por la vía pública como tiene que ser. A nosotros no se nos puede educar, se nos tiene que castigar duramente en cada infracción que cometemos, que nos quiten el carné o que quedemos detenidos. –¿Por eso viene a apoyar la prohibición de manejar fumando? – Por supuesto que hay muchas cosas para prohibir que distraen más que el cigarrillo, y otras que distraen menos, pero vengo a apoyarla porque creo que es ejemplificadora. Va a hacer que la gente empiece a preguntarse 'por qué no prohíben tomar mate', y empieza a descubrir todo lo que lo distrae. Ese punto es muy importante. –¿Hay mayor presencia del Estado en rutas a partir de la creación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial? –Sí, se ve el trabajo que se hace. Los números no indican que se disminuya en nada, pero por dos motivos: primero porque crece el parque automotor todos los días, y los números son estables, por lo que de alguna manera están bajando; y que haya una Agencia que tiene tres años para los argentinos que venimos de toda una vida de manejar mal. Los resultados los veremos recién en 10 o 15 años.

