Las cuencas hídricas en crisis y la posibilidad de reutilizar los recursos
Si de las sierras no “baja” agua, no tendrían sentido las obras para embalsarla o conducirla.
El cuidado ambiental de las cuencas hídricas es un factor que desde la ingeniería suelen subestimar.
El titular de la Maestría en Recursos Hídricos de la UNC admite: “Es obvio que hay que cuidar las cuencas serranas; sin eso, se complica todo. Los incendios y la deforestación atentan contra esto, y en los meses sin lluvias los arroyos y vertientes se secan porque el suelo no pudo almacenar el agua. Se va perdiendo la capacidad de captación de las cuencas y Córdoba debería prestar más atención a eso. Junto a eso, otro tema clave es el reúso del agua”.
–¿Qué agua se puede volver a usar?
–Por ejemplo, la ciudad de Córdoba tira hoy dos metros cúbicos (dos mil litros) por segundo de agua al río Suquía, mal tratada, en mal estado, desde la planta cloacal de Bajo Grande.
Son dos de los siete que toda la ciudad consume. Imagine si tratamos esa agua que se pierde con las cloacas y la usamos para riego. Sería un ahorro enorme. Hoy no sirve así ni para tirarla al río, como se hace, pero tratada, como tantas ciudades del mundo, sirve para que el riego rural no se haga con agua potable.
Fíjese que sólo recuperando esas aguas grises Córdoba solucionaría hoy su demanda de agua. Otra clave es el uso eficiente del agua para riego. Se pierde una enormidad de agua por no regar por goteo, por ejemplo, en los cinturones verdes. En las ciudades ya no se puede ahorrar mucho más.
–Todo el discurso del ahorro de la gente y los medidores sirve para generar conciencia pero el ahorro grande no pasa por ahí...
–Por supuesto, nunca voy a decir que el ahorro que cada uno haga esté mal.
Al contrario. Y el uso de medidores está muy bien, se justifica.
Pero no es el ahorro que mueve las agujas del consumo. Es mucha mayor la pérdida o el derroche por el no reúso del agua y por la ineficiencia en el riego.

