Las cifras negras del delito
Aunque las autoridades lo nieguen, existe una importante cantidad de delitos que las víctimas no denuncian.
Las 43.633 causas por delitos iniciadas por las 29 unidades judiciales de la ciudad de Córdoba en los primeros cinco meses de este año, y que incluyen la friolera de 26.249 hechos contra la propiedad, son apenas una muestra de la inseguridad que padecemos los cordobeses. Los 290 casos por día, de los cuales 176 corresponden a hurtos, robos y asaltos, no se compadecen con la realidad, porque no se tienen en cuenta las denominadas "cifras negras", que aluden a los delitos no denunciados por las víctimas. Aunque las autoridades policiales lo nieguen, hay cientos de delitos contra la propiedad que no se denuncian. Éste es el caso de los permanentes arrebatos que a toda hora se cometen en los distintos barrios de la ciudad de Córdoba, los robos perpetrados por motociclistas que rompen vidrios de vehículos detenidos en semáforos para apoderarse de una cartera o un abrigo, la sustracción de ruedas de auxilio o de bicicletas. Incluso hay robos en casas de familia que no son denunciados por tratarse de dinero en efectivo e incluso de electrodomésticos o computadoras que no están asegurados. Ni qué hablar de los abusos sexuales (violaciones) que, por vergüenza, la mayoría de las víctimas prefiere mantener en reserva.Mucha gente descree de la Policía y de la Justicia y esto no es una novedad, ni en la ciudad de Córdoba ni en el resto del país, donde el tema inseguridad es prioritario en cualquier encuesta.Por mucho que se intente disfrazar la realidad con la remanida "sensación de inseguridad" que, según los funcionarios, es producto de las publicaciones periodísticas que alarman al informar sobre hechos policiales, las cifras de las unidades judiciales son contundentes.Y eso que hay datos oficiales que no se incluyen, como por ejemplo los delitos vinculados con el narcotráfico, los de contrabando, los de defraudación a la Administración Federal de Ingresos Públicos, Afip (tan de moda por estos días), porque son de competencia federal.Los hechos delictivos que cada vez con mayor violencia se cometen en Córdoba y en el resto del país colocan a la inseguridad como tema prioritario de discusión política; por caso, el proyecto de ley por "salideras" que se pudo aprobar en Buenos Aires. Se ha llegado al extremo de que el gobernador de la provincia más grande del país, Daniel Scioli, admitiera en las últimas horas que no puede hacer nada para contrarrestar la delincuencia.Las políticas de seguridad implementadas por los distintos gobiernos se ponen en tela de juicio y los reclamos se generalizan y traducen en asambleas populares, como ha ocurrido en distintas oportunidades en barrios de Córdoba y hasta en puebladas, como la que terminó con la quema de los Tribunales de Corral de Bustos.Un estudio del Laboratorio de Investigaciones sobre Crimen, Instituciones y Políticas de la Universidad Torcuato Di Tella, realizado el año pasado, señala que todas las encuestas realizadas en el país sobre la problemática de la inseguridad marcan que "casi un tercio de los argentinos ha sido pasible de un delito o por lo menos algún miembro del grupo familiar fue víctima de un delito en los últimos 12 meses".Un sondeo realizado por ese centro de investigaciones demostró en julio de 2009 que un 28,5 por ciento de los hogares encuestados fue víctima de algún delito, lo que superó en un tres por ciento a una encuesta de julio de 2008. El referido trabajo, que medía el índice de victimización (IVI) demostró que en la ciudad de Córdoba alcanzó a un 34,2 por ciento de los encuestados. La mencionada encuesta es una prueba elocuente de que las "cifras negras" del delito superan con holgura a las cifras oficiales que se manejan y utilizan para desviar la atención, en un vano intento por bajar los índices de la inseguridad que crecen día a día.

