Las carteras en 12 cuotas que vende Paula
En indumentaria, por lo general se respeta el cero por ciento, pero en construcción y otros rubros se carga 13%, la comisión de las tarjetas.
"Yo pierdo el 20 por ciento con el Ahora 12, pero si no, no vendo; así que prefiero ganarle menos y tener más rotación", dice Paula, una cordobesa que desde hace años vende carteras de cuero en una de las primeras galerías comerciales que estrenó el cada vez más lindo barrio Güemes, cerca del centro de la ciudad de Córdoba. Las carteras de Paula arrancan en 1.500 pesos. Sin cuotas, las interesadas piensan varias veces si destinar ese monto (la cuarta parte de un sueldo promedio) a una cartera, y la gran mayoría desiste. En cambio, cuotas de 125 a 200 pesos son más accesibles y "menos culposas".Muchos razonan parecido a las clientas de Paula, ya que 35 por ciento de los 6.772 millones de pesos acumulados que se vendieron con el Ahora 12 corresponden al rubro indumentaria.En segundo lugar, le siguen electrodomésticos, con 19,4 por ciento, y después, productos para la construcción, con 16,7 por ciento. El promedio de compra es de 1.772 pesos por operación.El Ahora 12 es un programa impulsado por el Gobierno nacional desde septiembre pasado. Todas las tarjetas de crédito están incluidas y hay casi 100 mil comercios en todo el país que lo implementaron. Vino a reflotar, con presión del Gobierno, los planes de 12 cuotas que siempre existieron, hasta que la inflación superior al 30 por ciento los aniquiló.Unos meses antes, la tarjeta Cordobesa, del Banco de Córdoba, hizo lo mismo pero con 20 cuotas sin interés.El Ahora 12 tiene vigencia hasta el 1° de marzo y el de la Cordobesa, hasta el 31 de marzo; ambos con altas chances de ser extendidos.Por supuesto que, como todo, tiene su vuelta. El "sin interés" es relativo, porque el contado sigue siendo el rey. Las ventas que se hacen con las tarjetas de crédito se computan con el precio de lista; mientras que si se hacen de contado, son de 15 hasta 35 por ciento más baratas.De cuánto es la brecha, dependerá del comercio y del tipo de producto que venda. Pero, además, hay comercios que igual cargan interés. En indumentaria, por lo general se respeta el cero por ciento, pero en construcción y algunos otros rubros se carga el 13 por ciento: la comisión que cobran las tarjetas.Si 2014 fue malo en materia comercial, sin estos pulmotores hubiese sido peor. ¿Cambio? ¿Puede virar la situación hasta el punto del entusiasmo? En la primera quincena de enero, las ventas con tarjeta de crédito subieron 40 por ciento respecto del mismo período de 2014, según datos del Banco Central. Descontada la inflación, hay una tibia recuperación. El global de préstamos (que incluye personales, prendarios, hipotecarios y comerciales) está apenas 21 por ciento arriba que un año atrás, con fuerte caída en todas las líneas, con excepción de tarjetas de crédito, que representan casi 60 por ciento de todo el volumen prestado por los bancos.Dólar quieto hace tres meses, menores expectativas de devaluación y existencia de planes largos explican el moderado repunte.Eso ha leído el Banco Central, que la semana que pasó inició lo que se presume será una baja de tasas, con el objetivo de impulsar el consumo. Recortó 30 puntos lo que paga por las Lebac a menos de 120 días, que son las que actúan como techo a los créditos de consumo y tarjeta de crédito.El riesgo es que, con plazos fijos menos rendidores, los pesos se vayan al dólar informal, como pasó en junio pasado.

