La soledad, los achaques y los afectos durante la vejez
Un grupo de mayores de 65 opina sobre la vejez. Para unos es “una nueva vida”, para otros, lidiar con las enfermedades y la soledad.
Myriam Formicelli (72). “Hemos tenido la suerte de envejecer en esta época. Antes había que quedarse en casa, o visitar parientes. Ahora hay muchos cursos y actividades para hacer. La mayoría de las participantes, somos mujeres. Me anoto en todo. La paso en la calle”.
Evaristo Antúnez (75). “Creo que Argentina en general, y Córdoba en particular, es un buen lugar para los mayores. Lo peor de la vejez, son los achaques. Estoy conforme con la atención que me brinda el Pami, pero igual tengo que molestar a mis hijos para que me acompañen”.
Juan Antonio Mastrángelo (81). “Muchos creen que lo malo de la vejez, es la falta de salud. Para mí, lo peor es la soledad. Hace más de 10 años que enviudé, y es muy triste. Dicen que las mujeres viven más que los hombres, pero a mí me tocó al revés. Hubiera preferido ser yo, el que partiera primero”.
Alicia Carranza (68). “A los 62 años me tuve que jubilar, porque no podía seguir estirando mi condición laboral. Me resistía, pensando que sería como una muerte anticipada, pero resultó al contrario: hace un par de años inicié una nueva vida, dedicada a mi familia y a mí”.
Matilde Moreno (70). “La gente habla pavadas. Sobre todo los viejos, cuando dicen que están encantados con ‘transitar la tercera edad’. No es cierto. La tercera edad es igual a la segunda o la primera: todo depende de cuánta plata, salud y afectos tenés. Cuando te faltan alguno de esos componentes, la pasás bastante mal”.
Olinda Contreras (80). “Yo vengo de un pueblo muy pobre, y he visto abuelos vegetar en la puerta del rancho o en la vereda de la casa. No tenían quién les pague la prótesis de cadera. Hoy todos se operan, aún los de zonas rurales o inhóspitas. Aunque todavía faltan cosas, la situación del viejo ha mejorado”.

