La segunda vez que se contrae hay más riesgo de sufrir la forma grave
Si bien la primera vez que se tiene dengue se puede sufrir una forma grave, ese riesgo se incrementa la segunda vez.
Si bien la primera vez que se tiene dengue se puede sufrir una forma grave, ese riesgo se incrementa la segunda vez. Eso ocurre ante una posterior infección generada por un serotipo diferente.Esto se vincula a que el dengue es una enfermedad causada por un virus que tiene cuatro serotipos: DEN 1, DEN 2, DEN 3 y DEN 4. Cuando una persona contrae uno de ellos, queda inmunizada de por vida contra ese serotipo, pero expuesta a infectarse con los otros tres. "Potencialmente cualquiera de ellos puede producir dengue sin signos de alarma, con signos de alarma o dengue severo", explicó Julio Cohen, director del Hospital Rawson, centro que en la actual epidemia está conteniendo la mitad de los casos diagnosticados en Córdoba y la mayor parte de las internaciones."Pero en general lo que estamos viendo es que los serotipos DEN 1, que es el que mayoritariamente circula ahora, y el DEN 4, que circuló el año pasado, suelen generar menos complicaciones que el DEN 2 y el DEN 3", puntualizó.Pero advirtió que cada serotipo tiene a su vez variantes genéticas en sus cepas, algunas de las cuales están más vinculadas a dengue grave.Otro problema de esta enfermedad transmitida por el Aedes aegypti es que la mayoría de los expertos coincide en que "cuando una persona contrae dengue por segunda vez, es decir con un serotipo diferente a la primera infección, hay mayor riesgo de que haga una forma severa", informó Cohen, en consonancia con la postura del Ministerio de Salud de la Nación."Esto sería como en el caso de las reacciones alérgicas –explicó el infectólogo Ángel Mínguez, presidente del Círculo Médico de Córdoba– en que la primera vez se sensibiliza el organismo, y en el segundo episodio al estar ya sensibilizado, hay más posibilidades de una mayor reacción, que en el caso del dengue son las formas graves".Para Cohen, la severidad también se relaciona con los factores genéticos de la persona, así como del serotipo. "Alrededor del uno por ciento de la población tiene alteraciones genéticas en las enzimas que pueden favorecer la forma hemorrágica", puntualizó.Ante la reiteración de brotes de dengue, como es el caso de Córdoba que transita ahora su cuarta epidemia (2009, 2013, 2015 y la actual), se incrementa la cantidad de personas que ya tuvieron una primera infección."Por esa razón, y si los sucesivos brotes son por diferentes serotipos, aumentaría el riesgo de que aparezcan más casos graves", consideró el titular del Círculo Médico.Otra situación especial es la de las personas que tienen enfermedades de base (comorbilidad). "Al contraer dengue, suele ocurrir que se descompensen las patologías que ya tenían, y en el caso del embarazo, es una condición fisiológica que conlleva una inmunidad diferente, que puede favorecer algunas complicaciones", informó Cohen.

