La reglamentación de una ley que nunca llegará
Los cambios en la Ley de Educación Superior obligaron a las facultades de Medicina a modificar sus régimenes de ingreso, que en realidad mantienen la misma cantidad de ingresantes.
Hasta para el propio gobierno de Cristina Fernández las modificaciones realizadas a la Ley de Educación Superior fueron una bomba inesperada. El sistema universitario quedó perplejo con la reforma realizada en octubre del año pasado, a pocos días del balotaje que le daría el triunfo a Mauricio Macri.Básicamente, el cambio más incómodo fue el que implicó la eliminación de los cupos de ingreso a las carreras universitarias.Aunque, en realidad, las únicas muy afectadas fueron las facultades de Medicina. Sobre todo porque la discusión sobre cupo sí o cupo no ya estaba extinguida.Apenas se promulgaron los cambios, las autoridades del Ministerio de Educación de la Nación, en acuerdo con los rectores de las universidades nacionales, dejaron entrever que salvarían esta situación con una oportuna reglamentación.Pero esta nunca llegó. Y es probable que nunca llegue. Una fuente de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) que conoce muy bien los laberintos jurídicos señaló que no iba a ser tan fácil enmendar con el codo lo que se escribió con claro criterio demagógico. Los cambios La Facultad de Ciencias Médicas de la UNC fue la primera que se puso de cabeza a resolver este intríngulis. En realidad, las autoridades de esta unidad académica siempre tuvieron claro que no podían retroceder en el tiempo y volver a una disputa que costó tanto sudor y tantas lágrimas.Para eso idearon un régimen de ingreso que se ajusta a los cambios de la Ley de Educación Superior, pero al mismo tiempo mantiene las cosas más o menos como estaban. Todo un mérito.En general, las facultades de Medicina del país se allanaron a los cambios de dicha ley y, aunque con matices, en la línea con lo que se hizo en la UNC. En la carrera de Medicina de la Casa Trejo, finalmente, va a ingresar y cursar la misma cantidad que el año pasado. El decano de Ciencias Médicas, Marcelo Yorio, defiende que esto sea así porque considera que no se puede resignar calidad académica en pos de una supuesta inclusión, que para él no es tal.Yorio insiste en que gracias al acuerdo que Ciencias Médicas tiene con la Provincia y la Municipalidad de Córdoba, puede garantizar calidad en la formación de médicos.La de la UNC es la tercera facultad en el país que más médicos forma. Con estas diferencias: en la UBA entran cinco mil estudiantes y se reciben 1.200; en Rosario, 2.500 y se gradúan mil; en Córdoba, al cabo de seis años, se recibe el 75 por ciento de los que ingresaron.

