"La nanoscopia cambiará la biología"
Alfredo Cáceres, especializado en neurociencia, apasionado por la microscopía e investigador del Conicet y del Instituto Ferreyra, entiende que los nuevos microscopios abrirán ventanas para nuevos desarrollos científicos.
Cuando regresó al país, el primer subsidio que recibió el científico cordobés Alfredo Cáceres fue de 100 dólares. Se los dio su jefe y fue en 1983. "No era nada. Estuvimos haciendo ciencia sin subsidios hasta 1985, cuando recibimos mil dólares. No servía para nada", recuerda este investigador del Conicet y del Instituto de Investigación Médica Mercedes y Martín Ferreyra.El año pasado, junto con otros 22 investigadores, la Nación le otorgó un subsidio "Bicentenario", el más alto que haya dado el país en su historia. Fue de más de un millón de pesos, aunque en cuotas.Lo recibió por su larga trayectoria y prestigio internacional en el campo de las neurociencias. Cáceres estudia cómo se forman las neuronas, conocimiento básico y maravilloso. –¿Qué va a hacer con ese dinero? –Voy a comprar una actualización de uno de los microscopios para hacerlo nanoscopio y una cámara que pueda filmar películas en esta súper resolución. Aunque voy a necesitar más dinero. Los subsidios Bicentenario son en realidad de 100 mil dólares por año y fueron excepcionales por la trayectoria internacional de los beneficiados. En Chile, a cualquier científico le dan ese dinero. –¿Coincide con la idea de que el científico argentino tiene que pelearla? –No. Los científicos no somos unos pobrecitos que no tenemos nada. Somos profesionales en lo que hacemos. Podemos publicar porque tenemos la tecnología necesaria, viajamos y nos contactamos con investigadores de otros países. No es como antes. Yo tengo equipos aquí como en un laboratorio de punta de EE.UU. o Europa. –¿Cuánto dinero ha recibido en subsidios? –He tenido varios subsidios del extranjero, de la fundación Howard Hughes y de los Institutos Nacionales de Medicina de EE.UU. Habré recibido cerca 1,5 millones de dólares en 30 años, sin contar el dinero para la comprar equipos.Cuando habla de equipos, habla de microscopios, su pasión. El consorcio cordobés de microscopios del que forma parte tiene 1,5 millones de dólares en estos aparatos.Son cinco microscopios confocales que permiten tomar imágenes en tiempo real de hasta 200 nanómetros, esto es, 0,0002 milímetros. Unos 300 usuarios utilizan estos aparatos en Córdoba, uno de los centros de microscopía más importantes del país. –¿Por qué son importantes los microscopios? –En Biología se quiere ver lo que pasa in situ respetando las escalas de tiempo y espacio, sin perturbar a las células. Eso sólo se puede hacer con microscopía confocal. Se pueden localizar dónde están determinadas proteínas, hacer películas de fenómenos biológicos, se puede reconstruir imágenes tridimensionales de una célula. –¿Cuánto de la ciencia que se produce en Córdoba usa microscopios? –Más del 90 por ciento de lo que se hace en Biología celular y molecular y Fisiología necesita de un microscopio.Pero lo que se viene son los nanoscopios. Aparatos que puedan ver más allá de ese límite óptico de los 200 nanómetros. En Córdoba hay un nanoscopio que puede ver hasta 100 nanómetros, pero ya hay tecnología más avanzada."Va a ser el boom . Es impresionante, pareciera que estás viendo cada molécula moverse. Va a cambiar la Biología", asegura y desea: "Esperemos que en los próximos cinco años logremos tener un nanoscopio de este tipo". Luego aclara que cada aparato cuesta 400 mil dólares.En realidad, un microscopio electrónico ya puede ver menos de 200 nanómetros. Algunos hasta tres nanómetros (un átomo mide 0,1 nanómetros). Pero como en lugar de iluminar con luz, lo hace con electrones, no pueden observarse tejidos vivos ya que trabajan en vacío y, además, el bombardeo de electrones dañaría el tejido. –¿Qué investiga? –Cómo crecen las neuronas. Las neuronas tienen extensiones llamados axones y dendritas. Tienen distintas función y estructura. Las dendritas son cortas y ramificadas y se especializan en recibir señales. Los axones son largos y uno, y su función es enviar señales. Esto se conoce como polaridad neuronal y está vinculada con algunas proteínas que construyen la estructura de la célula. –¿Para qué sirve saber eso? –Primero, para divertirnos. Pero también tratamos de responder a una pregunta básica en Biología, ampliar el conocimiento. La polaridad es común en varias células especializadas. En el aparato digestivo, de un lado las células están en contacto con el intestino y absorben sustancias y del otro extremo mandan esas sustancias hacia el torrente sanguíneo.Luego expone otra utilidad de su trabajo: "Las proteínas que participan en la polarización neuronal están muy alteradas en enfermedades neurodegenerativas. El mal de Alzheimer tiene alterada una proteína que es fundamental para generar el axón, la proteína Tau. Fuimos los primeros en demostrar que esta proteína era necesaria en la formación del axón. Le encontramos una función a esta proteína que se sabía que está alterada en personas con Alzheimer". –Estudió para ser médico, ¿nunca pensó en atender pacientes? –No. Sabía que iba a ser investigador. Quería estudiar cáncer y diferenciación celular. Pero luego me pareció más interesante la neurona, que es un ejemplo al revés de la célula cancerosa: se desdiferencian para atacar todo el organismo, mientras que las neuronas se súper diferencian. –¿Qué le gusta hacer además de investigar? –Me gusta cocinar y leer. Cocino comida china, mejicana… Soy el cocinero oficial. Me divierte y me relaja. –¿Cuál es el último libro que leyó?– El flaco , de José Pablo Feinmann y ahora estoy con Argentinismos , de Martín Caparrós. –¿Es kirchnerista? –El Gobierno ha hecho cosas buenas, pero tengo una posición crítica en otras. Me parece que no está dispuesto a recibir opiniones diferentes. Sería muy bueno que aprenda a escuchar porque enriquecería su trabajo y le allanaría el camino. Pero es un gobierno muy proactivo y va varios pasos adelante de la oposición.

