L y G, dos hombres que planean estar siempre juntos
son pareja desde hace 7 años. Se quieren. Conviven.
L. (47) y G. (42) son pareja desde hace 7 años. Se quieren. Conviven. Tienen un negocio. Tienen bienes en común.
Planean estar toda la vida juntos. Pero no pueden casarse. L. es varón y G. es varón.
Esta pareja, que aclara que no desea adoptar, desea los mismos derechos que tienen las parejas heterosexuales. Ni más ni menos. "Yo quiero la misma seguridad que tiene el resto de las parejas. Ahora estamos bien pero en 10 años nos puede pasar cualquier cosa. No quisiera que llegue el caso que con la familia grande que tenemos se compliquen las cosas por la herencia de los bienes", cuenta L.
Ni L. ni G. son militantes, pero esperan que se apruebe la ley. "Si sale, vamos a seguir viviendo de la misma manera, vamos a seguir adelante, pero por lo menos, si hay algún problema, vamos a tener los mismos derechos que todo el mundo".
Como muestra de que hoy parte de la sociedad todavía mira con recelo a las parejas del mismo sexo, L. y G. prefieren que ni sus nombres completos ni su foto se publiquen.
Y eso que en sus familias "está blanqueado todo", asegura L. "Por suerte, porque debe ser feo pasar por una situación de rechazo familiar. Estamos en todas las reuniones, vamos a todos los cumpleaños, lo toman como lo que es: normal", cuenta.
Sin embargo, sí le temen, por ejemplo, a lo que pudiera pasar en sus trabajos si se expusieran en el diario. O en su pueblo, que queda a unas decenas de kilómetros de la ciudad de Córdoba.
Y admiten que si la ley se sancionara, no sólo daría un marco jurídico protector a su unión que es y seguirá existiendo más allá de la normativa. También contribuiría a ese cambio cultural que todavía falta y que, aunque sea sutilmente, todavía discrimina.

