Juegos y risas, otro servicio que presta el Infantil
La guardia del hospital municipal de Alta Córdoba recibe a casi 100 chicos por día. Desde 2009 funciona la ludoteca, un servicio de entretenimientos y animadoras.
"¡Cómo han cambiado las cosas! Y algunas, para mejor…", se asombra una humilde abuela de escasos 50 años, en la guardia del Hospital Infantil Municipal de Alta Córdoba. La mujer vive en Malvinas Argentinas y desde allá se vino con tres nietos, dos de los cuales habían amanecido con fiebre y una tos preocupante. "Mi hija tiene que trabajar, así que yo los traigo al médico", aclara Zelmira. Y añade: "En mi época, a nadie se le ocurría recibirlos con crayones y juguetes", en referencia a la contención que los chicos reciben en la sala de espera. Hay mesitas dispuestas con hojas y borradores, sobre las cuales los pacientes se inclinan con lápices y gomas. Algunos piden asesoramiento sobre la historia que acaban de escuchar y quieren ilustrar. Otros dibujan sin decir palabra, totalmente absortos en la tarea. Pasar el tiempo. La guardia del hospital luce atestada, como corresponde a un invierno crudo y ventoso. Un promedio de 100 chicos ingresa diariamente por calle Góngora, y una docena de profesionales hace malabares para atenderlos cuanto antes. Aun así, el aguante puede hacerse eterno. "Llegué a las 9 de la mañana, y aquí estamos todavía", observa mamá Viviana, mirando el reloj en la pared. Ya es la hora del almuerzo. Al igual que el resto, agradece "infinitamente" que sus hijos "estén entretenidos, haciendo algo, así no entran tan nerviosos al consultorio". Con esa intención, en abril de 2009 se implementó una ludoteca o área específica de juego, para calmar ansiedades en las horas pico. La prestación es brindada por la Asociación del Hospital Infantil. Entre cinco y seis animadoras se reparten entre la sala de espera general y la de especialidades médicas, que atiende a unos 50 niños por día. "La respuesta es absoluta, y gratificante", señala Candelaria Echecolanea, una de las voluntarias. Tanto ella como sus compañeras se emocionan al ver con cuánta frecuencia los niños, e incluso los propios adultos, reconocen que "acá estamos mejor en casa …" Leer, escuchar, dibujar. El servicio de ludoteca consiste en incentivar a la interpretación de relatos. Los pacientitos leen o escuchan un cuento, y luego plasman sus impresiones. A su vez, este emprendimiento tiene que ver con la Campaña del Papel, que tan exitosamente lleva a cabo dicha Asociación (para donar, comunicarse al 0800-444-0734). Sobre las mesas también se ven rompecabezas y muñequitos, con los cuales armar o inventar situaciones. Es hermoso verlos jugar. Aunque allí todos los días y momentos son del niño, este mes se festeja especialmente. Para ello han contado con la colaboración específica del Programa Derecho a Cultura y Salud, de la Universidad Nacional de Córdoba, que aportó ideas y materiales.Y mano de obra muy ocupada, como la de Franco Morán, que se repartió entre decenas de chicos ubicados en sillitas y taburetes. "Hasta que uno no hace estas cosas, no se da cuenta de lo importante que son", reconoció el estudiante universitario. La idea es, justamente, que desde sus primeros años el individuo perciba que tiene derecho a una vida plena. Querida infancia. En general, los chicos son llevados al hospital por una dolencia común. Los dolores de barriga; las noches en vela por los vómitos o las altas temperaturas; los virus y las bacterias son motivo de charlas e "interconsultas" maternas. El universo que puebla las salas de guardia es mucho más variado de lo que se suele suponer. El grueso de la población sigue confiando en la medicina pública, sobre todo en materia de emergencias. Y cuando hay criatura y llantos de por medio, todo se vuelve urgente. Pero también existen las patologías más serias. En ese ámbito, la Ludoteca refuerza horarios y ardides, para entretener a los que reciben tratamientos ambulatorios.

