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El juego de las escondidas en la UNC

La elección del próximo rector entró en cuenta regresiva. En menos de dos meses la rectora de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Carolina Scotto, tendrá un sucesor. Juan Carlos Carranza.

31 de enero de 2013 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
El juego de las escondidas en la UNC

La elección del próximo rector entró en cuenta regresiva. En menos de dos meses la rectora de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Carolina Scotto, tendrá un sucesor. Por ahora, los candidatos son sólo rumores, un eco de la comidilla universitaria. Dentro del oficialismo que encarna Cambio Universitario hay dos grupos bien definidos, que tienen estrategias electorales que lucen antagónicas. Pero como ninguno postula oficialmente a sus candidatos, la comunidad universitaria se pregunta qué rumbo tomará la Casa de Trejo en los próximos tres años. Es decir, hay situaciones puntuales y cuestiones más estratégicas que atender en la UNC, pero nadie sabe cómo se resolverán o a qué se le dará prioridad.Tanto está centrada la discusión en saber quién será el próximo rector, que la definición de políticas a mediano y largo plazo pasó a un segundo plano. O, al menos, eso es que lo aparece en la superficie de la "rosca". Esta indefinición alienta expectativas, como el caso del régimen de ingreso a la Escuela de Comercio Manuel Belgrano. El año pasado se aprobó un sistema por sorteo, eliminando el tradicional examen. Una parte de la actual conducción de la escuela preuniversitaria y un grupo de padres tienen intenciones de volver a discutir este tema y abrigan esperanzas de recuperar el ingreso por examen. Unos y otros. No es un ningún secreto que el espacio que encarna Franja Morada impulsa a Alfredo Blanco. Y tampoco es noticia que el grupo de Scotto ha puesto otra vez en el ruedo al decano de Famaf, Francisco Tamarit, como posible candidato. A esta altura, el radicalismo universitario ya no está dispuesto a que el scottismo vete a su candidato y hará todo lo posible para seguir adelante con su carta. Aunque esto implique romper Cambio Universitario. Claro que sin aceptar la responsabilidad de esta hipotética ruptura.La alternativa que plantea Franja Morada es riesgosa. Sus principales referentes saben que no cuentan con los votos necesarios para ganar la Asamblea Universitaria. Como tampoco los tienen Scotto y sus aliados.Si Cambio Universitario se parte, entonces saldrán a la luz las negociaciones que ambos grupos vienen sosteniendo con los votos independientes. Como en el caso de Franja Morada y el decano de Ciencias Médicas Gustavo Irico. Para el scottismo, si el radicalismo rompe filas pronto se dará cuenta de que ni con sus aliados externos podrá llegar al Rectorado. Eso piensan los colaboradores cercanos a Scotto. En el grupo de la rectora creen que los últimos seis años de gestión han generado un consenso importante sobre la dirección que debe seguir la Casa de Trejo: y con eso, sostienen, le bastaría para seguir en el poder.Más que una certeza, es una aspiración que tiene Scotto de cara a sus proyectos políticos externos. ¿Qué señal daría sino una rectora que no puede ungir a su sucesor?