José, el chico que es buscavidas, ciruja y actor
Tiene 15 años , trabaja desde los 5 y vive en Villa Urquiza. Pertenece a una familia de linaje carrero. Actuó en un documental para televisión.
José "Bebu" Castaño lleva dos tercios de su vida sobre un carro recolectando chatarra y todo tipo de basura que pueda vender en algún depósito o chacarita. Tiene 15 años recién cumplidos y desde los 5 recorre los alrededores del barrio para juntar desechos reciclables y ayudar a la economía familiar con su trabajo.
Tiene linaje carrero.
Su abuela materna es Teresa "Chinina" Zamora, fundadora de la Cooperativa Los Carreros, de Villa Urquiza. Se trata de la organización más antigua de actores que trabajan con la basura en Córdoba. Funciona desde hace más de 20 años.
Él sigue la huella de Lorena (32), su mamá, y de José (37), su papá, quienes, como casi toda la familia, se iniciaron en el cirujeo cuando eran niños.
Todos los días (excepto los domingos) sale con su hermana Daiana (14) o su tío Luis en uno de los dos carros de la familia, tirados por caballos (tienen cinco), alrededor de las 8.30 y regresa a la siesta.
"La mayoría de las veces voy para el lado del Tropezón a cirujear latas y chatarra porque por ahí hay basurales grandes. En cambio, cuando salgo a juntar papeles o cartón, agarro para Urca y el Cerro (de las Rosas)", cuenta el muchacho, quien pareciera estar afectado por un resfrío crónico.
No se queja. "Este laburo es muy duro. Tenés que salir aunque haga frío, llueva o el sol te parta la cabeza en verano. Pero no me puedo quejar porque cuando tengo un buen día, capaz que haga como 100 pesos", asegura mientras espera que le pesen la chatarra que ha juntado.
Los domingos y feriados suele salir a vender pastelitos y empanadas y cuando hay carreras cuadreras en la costanera del río Suquía, compite con su caballo de "muy buena sangre". "Pagan 100 pesos al que gana, más o menos, y yo he llegado primero como diez veces ya", se jacta. También limpió vidrios en los semáforos de la avenida Colón y de Sagrada Familia, cuidó autos e hizo changas de todo tipo.
Pero lo más increíble que le pasó fue cuando trabajó de "actor" para un documental de televisión.
"Hace poco un español vino a hacer una película a la villa ( La vida del carrero ) y grabó con la cámara todo lo que hacía; eso estuvo bueno", cuenta mientras su tío Luis reparte la ganancia del día: unos 25 pesos para cada uno.
"Ahora los carreros estamos preocupados porque no sabemos qué va hacer (Daniel) Giacomino con la basura de la ciudad. Si viene una empresa de afuera capaz que nos saque del medio. No sé qué vamos hacer para ganarnos la vida si llega a pasar eso. No sería justo", concluye.

