Jardinería. Jardines verticales: las 8 plantas más elegidas por su bajo mantenimiento y fácil adaptación
Las especies más usadas en jardines verticales combinan resistencia, crecimiento controlado y capacidad para adaptarse a espacios pequeños dentro del hogar.
Los jardines verticales ganaron espacio en departamentos, balcones y patios urbanos por su capacidad de sumar vegetación sin ocupar grandes superficies. En Córdoba, muchas viviendas cuentan con espacios reducidos y esta alternativa se consolidó como una tendencia decorativa y funcional para interiores y terrazas.
Sin embargo, no todas las plantas se adaptan bien a este tipo de estructuras. Especialistas en jardinería vertical recomiendan elegir especies resistentes, de mantenimiento simple y capaces de desarrollarse en altura o con poca profundidad de sustrato.
El ingeniero técnico forestal Hugo Riquelme, especializado en jardines verticales y conocido en redes sociales como SingularGreen, detalla cuáles son algunas de las especies más utilizadas por su facilidad de cuidado y su valor ornamental.
Helechos y plantas colgantes: las más elegidas

Una de las especies más comunes es la Nephrolepis exaltata, un helecho utilizado especialmente en interiores por el volumen que generan sus hojas colgantes.
Riquelme explica que sus frondas pueden cubrir otras plantas del jardín vertical, por lo que recomienda retirar hojas interiores durante el mantenimiento para evitar acumulación de materia vegetal.
Otra de las más usadas es el Philodendron scandens, una planta trepadora de hojas en forma de corazón que se adapta con facilidad a superficies verticales. Según el especialista, sus tallos pueden recortarse para generar nuevos esquejes y multiplicar la planta.
También aparece entre las favoritas la Chlorophytum comosum “Variegatum”, conocida popularmente como cinta o malamadre. Se caracteriza por sus hojas verdes y blancas y por producir pequeños hijuelos que pueden enraizar rápidamente.
Plantas tropicales y especies ornamentales

La Monstera deliciosa, conocida como costilla de Adán, es otra de las especies frecuentes en jardines verticales interiores por el tamaño y diseño de sus hojas perforadas.
El especialista advierte que su crecimiento debe controlarse porque puede ocupar gran parte de la estructura si no se guía correctamente.
Dentro de las opciones ornamentales también se destaca la Begonia rex, valorada por sus hojas de colores metálicos, rojizos y plateados. Su crecimiento compacto permite generar volumen y textura visual en espacios pequeños.
En tanto, el Spathiphyllum wallisii, conocido por su flor blanca y hojas brillantes, suele utilizarse en ambientes húmedos y con luz indirecta. Según Riquelme, cuando la flor pierde el color blanco y permanece verde, puede ser señal de falta de luz en el ambiente.
Las especies más resistentes para interiores

Entre las plantas más resistentes aparece el Dryopteris affinis, un helecho de crecimiento lento y controlado que funciona bien en sectores con sombra parcial.
El especialista recomendó retirar las hojas internas desde la base para favorecer su conservación.
Otra opción muy utilizada es el Epipremnum aureum neon, una trepadora de color verde lima intenso que crece rápidamente y permite cubrir superficies con facilidad.
Sus tallos pueden dirigirse manualmente dentro de la estructura para controlar el desarrollo y mantener el diseño del jardín vertical.
Una tendencia que crece en viviendas urbanas

Los jardines verticales se volvieron una alternativa cada vez más frecuente en hogares urbanos por su practicidad y capacidad para incorporar vegetación en ambientes reducidos.
Además del aspecto decorativo, muchas personas los utilizan para mejorar la sensación térmica y sumar espacios verdes dentro de departamentos o patios pequeños.
La elección de especies resistentes y de bajo mantenimiento es clave para garantizar la durabilidad del sistema y facilitar el cuidado cotidiano.




