Historias demasiado conocidas en la ciudad
El nene entra a un bar, en la calle Obispo Trejo. Deja una estampita arrugada que ya ni se lee.
El nene entra a un bar, en la calle Obispo Trejo. Deja una estampita arrugada que ya ni se lee.
La mayoría le da alguna moneda, nadie le pide la estampita. Tiene unos 10 años, los mocos que se le caen. “¿Cómo te llamás?”, le preguntan. Javi, dice él, pero casi no se lo escucha.
Javi junta las moneditas, junta las estampitas y camina hacia afuera. Su madre está sentada en uno de los canteros de la peatonal que alberga un álamo seco. Sostiene a un bebé de casi 1 año.
Ella no tiene muchas ganas de hablar. Dice apenas que su esposo la dejó. Que vive de changas. Que no tiene con quién dejar a los chicos. Que algo saca todas las noches. Cuenta todo con monosílabos. Una historia demasiado conocida.
Lugares, horarios
Los sectores con el menor porcentaje de chicos trabajando o pidiendo en las calles del Centro son la zona de Plaza de la Intendencia, plaza Italia y peatonales, con el 13 por ciento, y del Paseo de las Artes, bares de Achával Rodríguez, de Belgrano y de Pueyrredón con el 10,4 por ciento.
En esta última calle hay mayor presencia de adolescentes y preadolescentes.
Además, según el relevamiento de la Defensoría del Pueblo de Córdoba, más de la mitad de los chicos está en la calle por la mañana. Pero algunas actividades en particular, como el cuidado de autos o el pedido de limosna, se incrementan durante las noches.
Del total de chicos relevados hay una proporción similar entre aquellos que permanecen en la calle un día de semana y quienes fueron identificados un día del fin de semana (viernes, sábado o domingo).

