"Hay que sobrevivir, los pobres tenemos experiencia"
El comedor de Los Plátanos recibe a 120 chicos y para preparar platos nutritivos necesita del Gobierno más dinero por ración.
El comedor de Los Plátanos recibe a 120 chicos y para preparar platos nutritivos necesita del Gobierno más dinero por ración. Olga es una de las pioneras del comedor. Está desde aquel fatídico 2002, comenzó con un Plan Jefes y Jefas de Hogar y aunque ese programa ya no existe, nunca dejó de trabajar para que los chicos del barrio coman. Sabe que lo necesitan. El comedor de Pueblos Unidos es uno de los pocos que sirve la cena. Es que "aunque la mayoría de los chicos come en el Paicor, si no vinieran luego a cenar 'pasarían de largo' sin comer hasta llegar a la escuela", cuenta Olga.A las 20 sirven la cena, a las 19, ya se comenzaban a oler ayer los fideos con pollo y menudos y media hora más tarde ya empezaban a llegar los pequeños comensales."¿Cómo hacemos? Buscamos ofertas, recibimos algunas donaciones y, cuando no hay, servimos sin carne ni verdura", cuenta Olga.Son muchos los gastos extra: 500 pesos de alquiler, 30 de luz, 30 de agua, 260 de gas (no tienen gas natural), otros 200 para limpieza. Y las cuentas siguen.Mientras tanto, las siete cocineras y los muchos voluntarios que trabajan se las ingenian. "Hay que sobrevivir, los pobres tenemos experiencia", resume Pedro, uno de los voluntarios. Y piden al Gobierno al menos unos centavos más por ración.

