Hay cinco heridos, tres de ellos en grave estado
Un herido grave se sumó ayer a otros dos que siguen en esa condición, como consecuencia de los incendios en Córdoba.
Luis Gigena, de algo más de 30 años y con domicilio en Santa Rosa de Calamuchita, sufrió ayer graves heridas al golpear en su cabeza un pino que se desplomó en una forestación del paraje San José, cerca de Villa Yacanto. En ese lugar, cuando colaboraba junto a otros conocidos para extinguir los últimos focos de fuego que quedaban tras el paso de las llamas el día anterior, un tronco dio en su cabeza. Anoche, permanecía internado en Córdoba, en terapia, en muy grave estado.
Esta mañana, en Calamuchita, el ministro de Seguridad, Alejo Paredes, había señalado, antes de conocerse ese episodio, que existían cuatro heridos. A los dos que continúan en estado reservado e internados en terapia intensiva, agregó dos vecinos (padre e hijo) de Villas Ciudad de América, que sufrieron quemaduras cuando intentaban sofocar un fuego en esa localidad, pegada al lago Los Molinos.
Los dos que siguen en estado reservado –como se informó ayer– son un joven de Salsipuedes que tuvo quemaduras en buena parte de su cuerpo y un empresario de Calamuchita al que se le cayó un tronco sobre su cabeza.
El ministro Paredes también indicó ayer que había varios bomberos con contusiones, cortes o afectados por el humo y citó que algunos recibieron también picaduras de víboras que huían de los fuegos. Acotó que ningún caso reviste gravedad.
Plan de Reconstrucción
El Gobierno de la Provincia declaró ayer, mediante un decreto, “en estado de emergencia y zona de desastre” a las áreas de los departamentos Calamuchita, Colón, Punilla, Río Cuarto, San Alberto, San Javier y Santa María afectadas por los incendios forestales. La medida permitirá tomar medidas de apoyo, promoción y beneficios impositivos para sus habitantes y emprendimientos afectados.
A la vez, el gobernador José Manuel de la Sota anunció ayer “un Plan de Reconstrucción que se hará por etapas” y que comprenderá la reparación de infraestructura vial y líneas eléctricas dañadas, así como la reconstrucción de viviendas perdidas durante los incendios. También se prevén obras de emergencia para garantizar el agua potable en localidades donde los efectos del incendio compliquen su provisión. En cuanto a viviendas, calculó que las quemadas serían “entre 70 y 100” y que la tarea demandará entre 100 y 120 días. También se anunciaron créditos y apoyo para emprendimientos y productores perjudicados.

