Hasta 38 minutos de espera por un colectivo
Según un relevamiento propio, en 30 de 56 líneas del transporte urbano se verificaron tardanzas de más de 20 minutos en las frecuencias.
Son las 13.15 del jueves en la esquina de avenida Olmos y calle Rivadavia, en pleno centro de la ciudad de Córdoba. Un colectivo de la línea 29 de Ersa sale de la parada al tiempo que un usuario corre para alcanzarlo. Pese al esfuerzo, no llega y vuelve al poste con el número azul indicativo para esperar el próximo. Recién 38 minutos después, a las 13.53, ese mismo usuario puede abordar el ómnibus siguiente de la 29. Se trata de una situación que se repite en el sistema de transporte urbano de la ciudad de Córdoba. Según un relevamiento realizado por La Voz del Interior entre el miércoles y el jueves de la semana pasada en dos puntos diferentes del Centro, en 30 líneas de un total de 56 verificadas se registraron demoras de más de 20 minutos.A poco más de un año de la implementación del nuevo esquema de movilidad, saber cuándo pasa un colectivo sigue siendo un problema sin resolver. Las demoras en las líneas son más frecuentes de lo que prometía la gestión del intendente Ramón Mestre luego del rediseño.Pese a los ómnibus cero kilómetro, las medidas de ordenamiento del tránsito y la redistribución de las paradas en el área central, no se consigue regularidad ni disminuir las esperas.Además de la 29, las otras líneas en las que se detectaron largas esperas son la 19 de Coniferal, con 34 minutos, y la 80 de Ersa, con 33 minutos. En este último caso, pasó un colectivo a las 12.44, el siguiente ocho minutos después (12.52) y el próximo llegó a la parada a las 13.25.En la 16 de Coniferal, hubo que esperar hasta 32 minutos, y en la 81 de Ersa, media hora. Regularidad En comparación con la misma medición realizada en septiembre del año pasado, se verifica una estabilización en las frecuencias y en la regularidad; es decir, no empeoraron, pero tampoco mejoraron. Las líneas con mejor regularidad fueron la 17 y la 68 de Coniferal. En la primera, pasaron tres coches en el lapso de una hora, y todos con la misma espera: 29 minutos.En la 68, también pasaron tres ómnibus en una hora, separados por 27 minutos.Si bien las frecuencias son amplias, el usuario de esas líneas puede calcular a qué hora pasa el colectivo y no estar demasiado tiempo en la parada.Los cuatro colectivos de la línea 28 de Ersa pasaron cada 18 o 16 minutos, con una buena performance . Lo mismo sucedió con la 21, a cargo de la misma empresa, con ómnibus separados entre 14 y 18 minutos. Irregulares Del otro lado de la tabla, se ubican líneas en las que es casi imposible prever cuándo pasará el colectivo. La 80 de Ersa (la misma que registró 33 minutos de demora entre coches) es la peor de todas: en una hora pasaron cuatro colectivos, pero el tiempo de separación entre ellos varió entre ocho minutos y 33, o sea que la espera puede extenderse hasta 25 minutos. La 31 de Ersa es otra de las líneas más irregulares. Cuando se realizó el control de este diario, pasaron cinco colectivos por Olmos y Rivadavia. Si hubiera buena regularidad, cada ómnibus debería arribar cada 12 minutos. Sin embargo, hubo una demora de hasta 24 minutos y luego pasaron dos unidades juntas. El cuarto colectivo pasó 12 minutos después y el quinto, luego de 18 minutos. Mejor y peor En comparación con la medición de septiembre del año pasado, tres líneas mejoraron sus frecuencias: la 85 de Ersa, en 30 minutos; la 53 de Autobuses Santa Fe, en 18 minutos, y la 16 de Coniferal, en 10 minutos. Por otra parte, empeoró la 80 de Ersa, cuya frecuencia promedio es seis minutos más larga que hace seis meses.

