Descubrimiento. Hallan en Francia más de 40.000 monedas romanas enterradas en vasijas de hace 1.800 años
El descubrimiento en Senon revela nuevas pistas sobre cómo se ahorraba y gestionaba el dinero en la Roma tardía.
Arqueólogos del Instituto Nacional Francés de Investigación Arqueológica Preventiva (Inrap) desenterraron tres grandes vasijas cerámicas en el noreste de Francia que habrían contenido más de 40.000 monedas romanas de unos 1.800 años de antigüedad. El hallazgo se produjo en el antiguo asentamiento de Senon, a unos 280 kilómetros de París, durante excavaciones realizadas a fines de 2025.
Dos de los recipientes conservaban una enorme cantidad de monedas, mientras que el tercero ya había sido vaciado en la Antigüedad. Los especialistas estiman que el conjunto permite reconstruir prácticas económicas de la época y comprender mejor cómo se administraba el dinero en la Roma tardía.
Vasijas con miles de monedas
Según los investigadores, una de las vasijas contenía unos 38 kilos de monedas, equivalentes a entre 23.000 y 24.000 piezas. La segunda, con un peso cercano a los 50 kilos, podría haber albergado entre 18.000 y 19.000 ejemplares.
En total, el número potencial supera las 40.000 monedas. Entre ellas se identificaron piezas con las efigies de los emperadores Victorino, Tétrico I y Tétrico II, lo que permite datarlas entre finales del siglo III y comienzos del IV d. C.

El tercer recipiente, del que solo quedaron tres monedas, habría sido retirado en época antigua, lo que sugiere que al menos parte del dinero fue recuperado por sus propietarios.
No sería un “tesoro” oculto de urgencia
A diferencia de otros hallazgos, los arqueólogos descartan que se trate de un tesoro escondido con urgencia por motivos de inseguridad. La disposición de las vasijas apunta a un uso más cotidiano vinculado al ahorro o la gestión regular del dinero.
Los recipientes estaban enterrados en fosas cuidadosamente preparadas y colocados de forma vertical con ayuda de piedras, lo que garantizaba estabilidad. Además, se hallaban dentro de habitaciones comunes y con el cuello cercano a la superficie, lo que los hacía fácilmente accesibles.
Otro indicio relevante es la presencia de monedas adheridas a la parte exterior de dos vasijas, lo que sugiere que se siguieron añadiendo piezas incluso después de haberlas enterrado.
Un barrio acomodado en la Senon romana
El contexto arqueológico indica que el área correspondía a un barrio residencial de cierto nivel económico. En el sitio se identificaron al menos tres viviendas de piedra alineadas junto a calles pavimentadas.
Las viviendas contaban con salas de estar, sótanos, espacios de trabajo y sistemas de calefacción por hipocausto, un método utilizado en la Roma antigua para distribuir aire caliente bajo el suelo.
Los objetos recuperados y la arquitectura sugieren que los habitantes podrían haber sido artesanos o comerciantes con una posición relativamente acomodada.
Incendios y abandono del asentamiento
El hallazgo también aporta pistas sobre el final de la ocupación en Senon. Los arqueólogos detectaron una capa de cenizas correspondiente a comienzos del siglo IV, señal de un gran incendio.
Tras ese episodio, el asentamiento fue reconstruido parcialmente, reutilizando materiales, pero un segundo fuego habría provocado su abandono definitivo pocas décadas después.
Este contexto explicaría por qué las vasijas permanecieron enterradas durante casi dos milenios, conservando uno de los conjuntos de monedas romanas más grandes encontrados en Francia en los últimos años.

