Hace 100 años: por el bien de los libros
21 de agosto de 1916.
Cambalaches v. bibliotecas. Los cambalaches que de algún tiempo a esta parte se multiplican en esta ciudad, son considerados, prima facie , los establecimientos comerciales más útiles, por cuanto facilitan a los estudiantes pobres la adquisición a precios muy reducidos de los libros que les son necesarios, y, por idéntica razón, los más simpáticos y hasta los más inocentes si se quiere.Pero… los tales cambalaches tienen muchos peros… Si analizamos cómo se forman, veremos que lo es por venta de libros que hace cualquier persona a los cambalacheros y a cualquier precio, y la gravedad de la cuestión reside en eso que llamamos "cualquier persona"… Ante esta situación poco cómoda para las bibliotecas, cabe preguntar: ¿no será posible reprimir este mal?

