Hace 100 años: los peligros del hogar
Qué pasó un 29 de mayo de 1917.
El óxido de carbono. En una habitación de la calle Comercio 452, antenoche a las 10.30, María Núñez por poco no pereció asfixiada por el óxido de carbono. Un momento antes, entró a la habitación un brasero, cuyos carbones no estaban bien encendidos, cerrando la puerta y acostándose. El abundante óxido de carbono que despedía el combustible alteró la respiración de Núñez que dormitaba, y como le costara esfuerzo el respirar, despertóse sobresaltada y pudo dar débiles voces, que casualmente fueron oídas por los vecinos de la habitación contigua, que llegaron a tiempo para socorrerle, salvándola de una muerte cruel. Con estos fríos tan excesivos, algunas personas mantienen en las habitaciones braseros con combustible, lo que es muy peligroso.

