Investigación. Habló la exesposa de Cristian Graf por el caso Diego Fernández Lima: Sólo quiero que se sepa la verdad
Daniela Barreiro, quien convivió más de una década en la casa de la calle Congreso donde se produjo el hallazgo, aportó datos clave sobre el comportamiento de la familia Graf respecto al área donde se encontraba la fosa clandestina. Lo que se sabe.
Este jueves Daniela Barreiro, exesposa de Cristian Graf, prestó declaración indagatoria en el marco de la investigación por el asesinato de Diego Fernández Lima. Barreiro, quien convivió más de una década en la casa de la calle Congreso donde se produjo el hallazgo, aportó datos clave sobre el comportamiento de la familia Graf respecto al área donde se encontraba la fosa clandestina.
“Sólo quiero que se sepa la verdad de lo que pasó, por mis hijos y por esa madre que está esperando hace años una respuesta”, afirmó la mujer antes de ingresar al Tribunal, donde mantuvo un emotivo encuentro con Javier Fernández, hermano de la víctima.
El jardín: una zona prohibida
Durante su declaración ante el fiscal Martín López Perrando, Barreiro reveló que sus suegros tenían estrictamente prohibido que cualquier persona se acercara al jardín de la propiedad.
Un detalle significativo surgió cuando recordó que, al proponer la instalación de una pileta, los padres de Cristian Graf accedieron con la condición innegociable de que fuera colocada pegada a la casa, prohibiendo cualquier tipo de excavación en la zona del pasto.
Avances en la investigación judicial
La causa, que fue reabierta tras anularse el sobreseimiento de Cristian Graf por "encubrimiento", ahora lo investiga directamente por homicidio, ya sea como autor o cómplice. Al haber sido compañeros de colegio en el momento del crimen, la Justicia considera imposible desvincularlo del hecho ocurrido en 1984.
Además, la investigación se amplió hacia los padres del acusado, Federico Alberto Graf y Susana Elena Grassle.
El fiscal solicitó informes a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca) para determinar si los adultos poseían cargos estatales que pudieran haber facilitado el ocultamiento del cuerpo, aunque por el momento sólo se confirmó una sociedad comercial entre ambos.
Un crimen oculto por décadas
Diego Fernández Lima desapareció el 26 de julio de 1984, a los 16 años, tras salir de su casa en Villa Urquiza para visitar a un amigo. Aunque inicialmente el caso se archivó como una "fuga de hogar", la verdad salió a la luz el 20 de mayo de 2025, cuando un grupo de obreros descubrió restos óseos a 60 centímetros de profundidad en el jardín lindante a la casa de los Graf.
Los peritajes del Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf) determinaron que el adolescente fue asesinado de una puñalada en el pecho y que hubo un intento fallido de desmembrar el cuerpo antes de enterrarlo.
Tras más de 40 años de búsqueda, la familia de Diego finalmente pudo identificar sus restos y ahora busca justicia definitiva frente a las nuevas revelaciones.



