Un grupo de padres se resiste a enviar a sus hijos en Pilar
Aseguran que no están dadas las condiciones para implementar la jornada extendida.
Un grupo de padres de la Escuela Zenón López asegura que no están dadas las condiciones para implementar la jornada extendida.
Se niegan a enviar a sus hijos seis horas, ya que, argumentan, falta infraestructura, recursos humanos e información. La escuela no tiene comedor ni aulas y faltan maestros.
“Hay problemas de fondo. Primero, se vota una ley sin prever recursos para implementar el proyecto. La inspectora dijo que hay que resolver y tiró el problema a los padres. Realizar una rifa para comprar un microondas o acondicionar el patio para que tengan clases”, explicó Pablo Pozzi, padre de un niño de quinto. Y siguió: “No hay currícula. No tenemos problemas en que se busque mejorar la educación, pero hay que saber qué van a hacer durante dos horas. Nos dijeron que recién ahora los equipos técnicos lo están analizando”.
En una reunión con la supervisora regional, días atrás, los padres expusieron sus dudas. Aseguran que encontraron pocas respuestas. Se resolvió que los alumnos de quinto grado no asistan, que se extienda a 45 minutos el horario de almuerzo y que se acondicione un depósito al fondo del patio.
Natalia Laros, mamá de otro alumno de quinto, explicó que los chicos de sexto van dos o tres días a la semana porque faltan docentes. “Nunca nos explicaron en qué consiste el programa. Es una utopía aplicar esta ley. No nos precisaron qué pasa si no concurren. ¿Pierden el año?”, se preguntó. Y añadió: “Si ya se sabía que se iba a implementar, ¿por qué esperar a último momento para organizarse y hacer previsiones?”.
“Aplicar la jornada extendida sin recursos ni un proyecto claro es como entregar computadoras sin saber si hay electricidad”, aseguró Pozzi.
Walter Garro, presidente de la cooperadora, fue uno de los pocos padres que se acercó a limpiar el depósito. “No está en condiciones”, aseguró.
Viviana, mamá de una niña de sexto, dijo la semana pasada: “Mi hija no está yendo. Nadie se preocupa por los chicos, por el poco contenido, porque no hay consignas claras. Van lunes, miércoles y viernes. Tiene un fin político. Se va a reintegrar porque tengo miedo que sea excluida o presionada”.
“La inspectora admitió que recién ahora van a tener lineamientos curriculares. Hay deficiencias edilicias y pedagógicas. Un programa que se implementa y luego se ve cómo se va a aplicar no es serio ni de calidad”, contó Roxana, otra mamá.
La directora Marcela Cortés confirmó que la jornada funciona en sexto y luego se incorporará quinto. “Estamos acondicionando un espacio y vamos a pedir que nos autoricen edificar en la parte de arriba”, dijo. “Es obligatorio mandar a los chicos. Es ley. Como todo programa, es necesario hacer reajustes, pero creo que es positivo”, subrayó.

