Salud femenina. Ginecólogos alertan sobre un error íntimo muy común que puede provocar infecciones

La evidencia médica confirma que las duchas vaginales son innecesarias y, además, contraproducentes. Alteran el ecosistema bacteriano natural y aumentan el riesgo de vaginosis, candidiasis e infecciones.

12 de junio de 2026 a las 03:11 p. m.
Ginecólogos alertan sobre un error íntimo muy común que puede provocar infecciones
Higiene íntima femenina.

La vagina tiene un sistema de autolimpieza propio, eficaz y continuo. Introducir líquidos, productos perfumados o jabones en su interior no mejora la higiene íntima, por el contrario, la arruina.

Así lo advierte la ginecóloga Silvia González, quien remarca que las duchas vaginales están contraindicadas desde el punto de vista médico.

"No existe ninguna indicación clínica que justifique su uso en mujeres sanas y solamente se deben usar si las prescribe un médico", señala la especialista en declaraciones a Europa Press Salud.

Por qué la vagina no necesita limpieza interna

El órgano está colonizado principalmente por bacterias del género Lactobacillus, que mantienen un pH ácido de entre 3,8 y 4,5. Esa acidez actúa como barrera natural frente a patógenos. Además, produce leucorrea fisiológica, un flujo que arrastra hacia el exterior células descamadas y posibles agentes externos.

Es, en palabras de González, "un sistema diseñado para mantenerse en equilibrio sin ayuda externa".

Qué pasa cuando se usa una ducha vaginal

Al introducir líquidos en el canal vaginal se arrastra la flora protectora, se neutraliza la acidez natural y se abre paso a bacterias patógenas y hongos.

La evidencia científica asocia las duchas vaginales con:

  • Vaginosis bacteriana
  • Candidiasis de repetición
  • Infecciones del tracto urinario
  • Enfermedad inflamatoria pélvica
  • Mayor vulnerabilidad a infecciones de transmisión sexual

"El resultado más frecuente es precisamente lo contrario de lo que busca quien las usa: más infecciones, más olor, más flujo anómalo", advierte la ginecóloga.

El olor vaginal es normal y varía durante el ciclo

Higiene íntima femenina.
Higiene íntima femenina. (Unsplash)

González subraya una dimensión cultural que alimenta el problema. Muchas mujeres recurren a las duchas por vergüenza o inseguridad respecto al olor o aspecto de su flujo, impulsadas por mensajes publicitarios que "patologizan algo completamente normal".

El olor vaginal fisiológico existe y cambia a lo largo del ciclo menstrual. Eso no indica suciedad. La señal de alerta es otra: un cambio brusco, un olor muy intenso o un flujo de características anómalas son motivo de consulta médica, no de una ducha.

"Eso solo retrasará el diagnóstico y empeorará el problema", advierte la especialista.

Cómo sí se hace la higiene íntima

Higiene íntima femenina.
Higiene íntima femenina. (Unsplash)
  • agua tibia en la zona vulvar (la parte externa)
  • si se desea, un producto de pH adecuado para la zona íntima
  • sin perfumes, sin irritantes, sin presión hacia el interior
  • ropa interior de algodón
  • secado suave

"La vagina no necesita que la limpiemos por dentro. Necesita que la dejemos en paz", concluye González.