Gastos de fin de año: cómo financiarse si el efectivo no alcanza
Diciembre es, para la mayoría de las familias, el mes de mayores gastos. Si no hay ahorros previos y los ingresos no alcanzan, hay que evaluar opciones de crédito. Cuánto cobran los bancos y las tarjetas para prestar algo de plata.
Diciembre se acerca y con él la angustia de muchas familias que saben que se viene un mes cuesta arriba en cuanto a gastos. Despedidas de fin de año del trabajo, de amigos, de la familia, cenas de Navidad y Año Nuevo, regalos para los más chicos y los no tanto, actos de la escuela, viajes de estudio, cenas de egresados, vacaciones... y la lista puede continuar.
Por eso, antes de cobrar el próximo sueldo hay que organizarse. El primer paso es establecer un presupuesto, con una lista detallada de todos los gastos previstos y precios estimados. El presupuesto permite establecer prioridades y hacer recortes en lo menos necesario. Si con los ingresos y ahorros previos no es suficiente cubrir esos egresos, hay que hacer dos cosas: ver de qué se puede prescindir para reducir los gastos y buscar algunas opciones para llegar a 2013 sin tantos sobresaltos.
Tarjeta de crédito. Con 1,5 tarjeta promedio por cada habitante argentino, los plásticos son el medio de financiación más utilizado. En junio pasado, el Banco Central contabilizó 26.280.417 tarjetas de crédito, 23 por ciento más que en diciembre de 2010.
Los descuentos y promociones especiales que se agregan a las ya atractivas cuotas permiten un ahorro extra, de 25 por ciento promedio. Tener en cuenta que días antes de Navidad las ofertas con tarjetas de crédito se multiplican.
Por eso es importante informarse antes de salir de compras: qué descuentos hay, en qué productos, en qué comercios y qué días.
Los planes largos, con cuotas sin interés, son los más atractivos, pero aunque permiten comprar productos caros sin desembolsar el dinero de una vez, siempre hay que analizar su conveniencia. El costo nunca es cero: el famoso CFT (Costo Financiero Total), que incluye seguro y comisión del banco, encarece cinco por ciento promedio anual la deuda. Además, mientras más prolongado sea el tiempo de uso de la tarjeta, más gastos se pagarán.
Si la tarjeta de crédito va a ser la opción elegida, entonces hay que tener en cuenta que el titular tiene 30 días para hacer al menos el pago mínimo desde la última fecha de vencimiento del resumen. Luego entra en la categoría de moroso y se ponen en marcha las acciones de cobranza.
Sin embargo, al pagar el mínimo, el portador de la tarjeta está refinanciando el saldo de la deuda a un precio muy alto, con tasas que pueden llegar hasta el 80 por ciento anual.
Préstamo personal. La cantidad de dinero prestado por los bancos creció 72,9 por ciento entre diciembre de 2010 y agosto pasado, cuando los préstamos personales otorgados sumaron 66.918 millones de pesos.
La cuenta sueldo en determinado banco no garantiza un costo financiero total accesible, que ronda el 65 por ciento. Según la entidad, va del 52,6 por ciento al 74,3 y es lo que efectivamente se termina pagando (incluye el interés, las comisiones, los seguros e impuestos).
En las casas financieras las exigencias para obtener el dinero son más flexibles, pero el costo también es más alto.
Descubierto o adelanto. El servicio que ofrecen los bancos permite obtener hasta un 50 por ciento del sueldo, en efectivo, para hacer una compra en un determinado momento.
No es para cualquier cliente: además de tener que contar con su cuenta sueldo en la entidad, se evalúa su conducta financiera y capacidad crediticia.
La devolución normalmente se hace con la siguiente acreditación de haberes. La tasa de interés anual por este servicio ronda el 35 por ciento.
Las tarjetas de crédito también ofrecen adelantos en efectivo, más caros aún, con un costo financiero total que llega a más del 70 por ciento. Se cobra luego a través del resumen de cuenta.
El débito, con lo propio. Para quienes tienen la posibilidad, la ventaja de usar efectivo o la tarjeta de débito es que obliga a estar dentro del presupuesto, sin gastar más de lo que uno tiene realmente.
La tarjeta de débito tiene otro punto a favor: también sirve para obtener descuentos que van del 10 al 25 por ciento, a través de los convenios entre comercios y bancos, determinados días de la semana.
Además, por su uso, se reintegra cinco puntos del valor del IVA, lo que implica abonar 16 por ciento y no 21 por ciento.
74% préstamos
Créditos personales. Son fáciles de pedir, pero muy caros, aun otorgados por los bancos en los que el trabajador tiene la cuenta sueldo. Hay que mirar el CFT, que le indicará cuánto terminará devolviendo en relación a lo que pidió.
35% descubierto
Adelanto en cuenta. Los bancos ofrecen un descubierto de hasta el 50% del sueldo, que debitan en el próximo depósito del haber. El costo promedia el 35%. Sirve para una emergencia, pero reduce el dinero disponible.
5% tarjetas
Por comisión y seguros. Son las más convenientes, siempre y cuando pague todo en la fecha de vencimiento. Si cancela sólo el mínimo y refinancia el saldo, ya pierde ventajas: estará pagando un interés que llega hasta el 80% anual.

