Detractor. ¿Fin del mito?: especialista afirma que la sal puede ayudar a estabilizar el azúcar y mejorar la energía
Un investigador en salud cardiovascular sostiene que el consumo moderado de sal puede favorecer la hidratación, el metabolismo y el control del azúcar en sangre, y cuestiona las recomendaciones universales de restricción.
Durante décadas, la sal fue señalada como uno de los principales factores de riesgo para la salud cardiovascular. Sin embargo, nuevas investigaciones y análisis científicos vuelven a poner en discusión si las recomendaciones de limitar su consumo se aplican de igual manera a toda la población.
El científico en salud cardiovascular James DiNicolantonio, doctor en Farmacia, sostiene que la sal cumple funciones clave en el organismo y que, en ciertos casos, un consumo adecuado podría incluso ayudar a estabilizar el azúcar en sangre y mejorar los niveles de energía.
“Lejos de ser sólo un condimento, la sal desempeña un papel esencial en la hidratación, la función nerviosa y el equilibrio metabólico”, explicó el especialista en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus.
El rol del sodio en el organismo

El sodio, principal componente de la sal, es fundamental para múltiples procesos fisiológicos.
Según DiNicolantonio, contribuye a mantener el equilibrio hídrico del cuerpo, facilita la contracción muscular y permite una adecuada transmisión de señales nerviosas.
También participa en la circulación sanguínea hacia el cerebro y los músculos, además de favorecer la absorción de nutrientes y la regulación de determinadas hormonas.
El especialista afirma que un consumo adecuado de sal puede ayudar a prevenir síntomas como fatiga, mareos o baja energía, que pueden aparecer cuando los niveles de sodio son insuficientes.
Dietas bajas en carbohidratos y pérdida de sodio
El investigador señala que el sodio cobra especial relevancia en personas que siguen dietas bajas en carbohidratos o cetogénicas.
Este tipo de alimentación puede aumentar la pérdida de sodio a través de la orina, lo que en algunos casos provoca dolores de cabeza, debilidad o sensación de fatiga.
Reponer ese sodio mediante el consumo de sal podría ayudar a evitar esos efectos, según explica.

Debate sobre las recomendaciones de consumo
En su libro La solución está en la sal. Por qué los expertos se equivocan y aumentar su consumo puede salvarte la vida, el especialista cuestiona que las recomendaciones de reducir la sal se apliquen de forma generalizada.
Según sostiene, la sensibilidad al sodio varía entre las personas.
Para la mayoría de los adultos con presión arterial normal, afirma, una restricción excesiva podría generar efectos no deseados, como aumento de hormonas del estrés o mayor resistencia a la insulina.
También advierte que el foco en la sal ha dejado en segundo plano otros factores dietarios, como el alto consumo de azúcar o alimentos ultraprocesados.
Cuánta sal consumir al día
De acuerdo con los estudios citados por el especialista, el consumo óptimo de sodio para muchos adultos se situaría entre 3.000 y 4.500 miligramos diarios, lo que equivale aproximadamente a entre 7,5 y 11 gramos de sal.
Ese rango se ha asociado en algunos análisis con menores niveles de hormonas del estrés y mejores indicadores de salud.
No obstante, el investigador aclara que las necesidades pueden variar según factores como la actividad física, el clima o la pérdida de sodio a través del sudor.
Quiénes deben limitar la sal
El especialista advierte que existen grupos que sí deben mantener un control estricto del consumo de sodio.
Entre ellos se encuentran personas con determinados tipos de hipertensión o con predisposición genética a la sensibilidad a la sal.
En estos casos, recomienda equilibrar la dieta con alimentos ricos en potasio, como frutas y verduras, lo que puede ayudar a regular la presión arterial.
La relación entre sal y antojos de azúcar
Otro punto que destaca el investigador es la posible relación entre un bajo consumo de sal y los antojos de alimentos dulces.
Según explica, niveles insuficientes de sodio pueden aumentar la respuesta del organismo hacia el azúcar o los carbohidratos.
Por el contrario, una ingesta adecuada de sal podría ayudar a mejorar la gestión del azúcar en sangre y reducir la necesidad de consumir alimentos dulces.
El especialista sostiene que salar las comidas al gusto y mantener un equilibrio nutricional podría contribuir, con el tiempo, a disminuir la preferencia por alimentos azucarados.



