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La feria agroecológica largó con su sede en Alberdi

La feria agroecológica comenzó a funcionar los miércoles en barrio Alberdi. Es una iniciativa conjunta entre el Centro Vecinal y los feriantes. Buscan habitar los espacios públicos y reforzar los vínculos entre productores y consumidores.

06 de marzo de 2019 a las 07:15 p. m.
La feria agroecológica largó con su sede en Alberdi
La feria agroecológica atendió por primera vez en barrio Alberdi. (Ramiro Pereyra/La Voz).
  • La feria agroecológica comenzó a funcionar los miércoles en barrio Alberdi.
  • Es una iniciativa conjunta entre el Centro Vecinal y los feriantes.
  • Buscan habitar los espacios públicos y reforzar los vínculos entre productores y consumidores.

Este miércoles se realizó la edición inaugural de la Feria de Alimentos Agroecológicos y Caseros en barrio Alberdi. Este mismo espacio que cada sábado reúne a consumidores con productores de frutas, verduras, pan, pastas, productos naturales y demás producciones, en el bosquecito de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), se trasladó por primera vez a un barrio de la Ciudad.

Los feriantes accedieron a una propuesta que recibieron de parte del centro vecinal Alberdi y a las 9.30, en el pasaje Aguaducho entre avenida Colón y Santa Rosa, comenzaron la actividad que se va a repetir todos los miércoles, desde la misma hora hasta las 13.30, en el mismo lugar.

La feria agroecológica atendió por primera vez en barrio Alberdi. (Ramiro Pereyra/La Voz).
La feria agroecológica atendió por primera vez en barrio Alberdi. (Ramiro Pereyra/La Voz).

“Quisimos abrir la feria agroecológica en el barrio porque impulsamos la política de habitar el espacio público. Las plazas, los pasajes o La Piojera son íconos en nuestro barrio y trabajamos para que esos lugares se vuelvan a llenar de gente”, explicó Dante Martínez, presidente del centro vecinal, en diálogo con La Voz.

Por eso se acercaron a los organizadores de la Feria, preguntaron si existía la posibilidad de concretar la idea y los productores respondieron al llamado.

“Si bien ellos son un grupo consolidado que viene de otros recorridos, también creen que las ferias deben ocupar espacios públicos y aportar con su actividad en la situación de crisis económica”, explicó el referente vecinalista.

La feria agroecológica atendió por primera vez en barrio Alberdi. (Ramiro Pereyra/La Voz).
La feria agroecológica atendió por primera vez en barrio Alberdi. (Ramiro Pereyra/La Voz).

“El primer paso”

Consultada por la decisión de abrir la Feria un nuevo día y en un lugar distinto de la UNC, Laura Gutiérrez, miembro de la Feria de Alimentos Agroecológicos y Caseros, explicó que lo de este miércoles fue un primer paso para extender el alcance del vínculo directo entre productor y consumidor.

“Es el primer paso en Alberdi, faltan detalles de organización pero decidimos que vamos a repetir la experiencia cada miércoles, porque entendemos que es la forma más simple para acortar las distancias que el mercado genera entre los que producen alimentos y quienes los consumen”, detalló Gutiérrez.

La feria agroecológica atendió por primera vez en barrio Alberdi. (Ramiro Pereyra/La Voz).
La feria agroecológica atendió por primera vez en barrio Alberdi. (Ramiro Pereyra/La Voz).

En la Feria buscan que el ciudadano sepa lo que compra, la calidad que tiene, de dónde proviene y pague un precio justo por todo ello.

"Logramos establecer un criterio de justicia por el cual las personas no pagan una barbaridad por productos sanos, que no estuvieron sometidos a fumigaciones con agroquímicos", dijo la productora.

“A la mañana una vecina, entre tantas otras, se acercó y nos dijo que vivía al frente y que no salía casi de su casa. Se animó a hacerlo porque se sintió convocada por la Feria”, agregó Gutiérrez.

Desde la asamblea que sostiene la Feria, destacaron que la proximidad entre los destinatarios de los alimentos y sus hacedores vuelve consciente a los primeros sobre la importancia de obtener productos de los que se conoce la procedencia y de poder conversar sin intermediarios sobre las experiencias de consumo.

“Hace un tiempo una mujer nos contó que su hija comió un zapallito y que, con emoción, ella pudo decirle quién era la persona que lo había cosechado”, cerró la feriante.