Salud. Estudios inéditos en Córdoba investigarán la relación entre el consumo de sustancias, la adicción a las pantallas y el impacto en los niños

La investigación, que arranca en junio, será realizada por la Universidad Nacional de Córdoba y la Municipalidad de la Capital provincial. Cómo se relacionan los padres con sus hijos a la hora de usar un dispositivo será uno de los ejes del trabajo.

28 de mayo de 2026 a las 09:43 a. m.
Estudios inéditos en Córdoba investigarán la relación entre el consumo de sustancias, la adicción a las pantallas y el impacto en los niños
El estudio relaciona el uso de sustancias, la adicción a las pantallas y la interacción con los niños (La Voz)

Dos estudios en Córdoba indagarán cómo impacta en los niños el consumo de pantallas de los adultos y el modo en que llegan las políticas públicas al territorio.

Las investigaciones serán financiadas por el Programa de Investigación en Salud Mental y Adicciones (Prisma) de la Municipalidad de Córdoba, que seleccionó las propuestas y aportará para los estudios 30 millones de pesos.

“Las pantallas no son buenas ni malas. Dependiendo de cómo se usan y qué rol adoptan los padres en la interacción con sus hijos, puede traer o no consecuencias en las habilidades cognitivas de los niños”, explicó Ana Faas, directora de uno de los estudios y profesora titular de la Cátedra de Psicología del Desarrollo Infantil de la Facultad de Psicología de la UNC.

Además, ese estudio pondrá el foco en cómo se relacionan los padres con sus hijos cuando están usando un dispositivo. Busca reunir evidencia científica sobre cómo las tecnologías pueden ser aliados o enemigos en la crianza de los chicos.

En otras palabras, una exposición temprana a las pantallas puede traer consecuencias en el desarrollo cognitivo de los niños y en sus habilidades para el lenguaje.

El segundo proyecto está a cargo de Solana Yoma y se titula “Análisis y evaluación situada del abordaje integral comunitario: estudio de los Puntos de Encuentro Comunitario (PEC) en la ciudad de Córdoba”, que analizará el impacto de las políticas públicas en los últimos seis años.

Cómo será el estudio de la UNC

Se encuestarán alrededor de 500 personas en un muestreo aleatorio y probabilístico, en distintas zonas de la ciudad de Córdoba.

Participarán encuestadores del Observatorio. También estudiantes de las facultades de Lengua, Psicología y Filosofía de la UNC.

El estudio indagará el consumo de sustancias psicoactivas y también de pantallas. En caso de que las personas encuestadas tengan hijos de hasta 5 años, se indagará también cuestiones relacionadas a la exposición a los dispositivos electrónicos.

“Nuestra línea prioritaria de investigación tiene que ver con la salud mental. En ese marco vamos a evaluar el consumo de sustancias y la adicción al celular en población general. Si esas personas tienen hijos pequeños, vamos a indagar también cuestiones relacionadas con la parentalidad y la crianza. A partir de ahí, posibles retrasos en la adquisición del lenguaje”, explicó Faas.

Sin freno para la autorregulación

Según la bibliografía, la exposición temprana a las pantallas puede afectar el desarrollo cognitivo que esos niños tengan cuando sean más grandes.

Los sistemas de recompensa que ofrecen las pantallas pueden afectar la autorregulación (La Voz.
Los sistemas de recompensa que ofrecen las pantallas pueden afectar la autorregulación (La Voz. (Freepik)

La adicción al celular y el consumo de sustancias activan los mismos sistemas de recompensa. Son ciertos circuitos en el cerebro que liberan dopamina y se activan estructuras de la corteza prefrontal.

“Cuando crezcan, esos niños pueden tener problemas en la autorregulación. Si esos circuitos de recompensa están activados permanentemente, compiten con los mecanismos que posibilitan la inhibición conductual”, explicó Faas.

Si un cerebro en desarrollo se acostumbra a repetir algo y así obtener una recompensa, a la larga se pueden afectar los mecanismos inhibitorios de autorregulación. Algo que se conoce como el “circuito del freno roto”.

Al estudiar variables como consumo de sustancias, pantallas y cómo los adultos acompañan o no en el momento de uso de dispositivos, el estudio busca sumar más evidencia científica a la bibliografía existente.

En la práctica, aportará más herramientas a los padres para conocer tiempos de exposición recomendados según la edad del niño. Hoy la recomendación de la Sociedad Argentina de Pediatría es que no exista ningún tipo de exposición a pantallas hasta los 3 años y existen campañas de sensibilización.

En la práctica, el uso del celular en los niños está cada vez más extendido. El estudio busca aportar mayores herramientas de acompañamiento.

Plan de trabajo

A partir de finales de junio y durante la segunda mitad del año, se realizará el trabajo de campo. Se estima que en diciembre se tendrán los primeros resultados.

La convocatoria está articulada a partir del trabajo conjunto entre el Observatorio Social y Cultural para el Desarrollo Sostenible de la UNC y el Observatorio Municipal de Salud Mental y Adicciones, dependiente de la Secretaría de Salud de la Capital provincial.