Estar atento, escuchar, no minimizar las señales de malestar
Los especialistas sostienen que, aunque no siempre es posible, en muchos casos los suicidios son prevenibles. Y agregan que es un mito que sólo se quitan la vida las personas depresivas.
No hay una sola razón por la cual una persona decide que vivir no vale más la pena. Es una cuestión compleja y multicausal, en la que intervienen factores individuales, familiares y sociales. Pero, aunque no siempre es posible, en muchos casos el desenlace es prevenible, según aseguran los expertos en salud mental.De acuerdo con el médico forense de la Justicia provincial Mario Vignolo, si bien algunos casos se vinculan con patologías psiquiátricas, como la depresión o el trastorno bipolar, "más de la mitad de los suicidios que se producen no están relacionados con esos problemas, aunque la persona sufra en ese momento puntual un trastorno mental transitorio".De la misma manera, Matilde Massa, titular de Salud Mental de la Nación, aseguró que es un mito que sólo se suicidan las personas depresivas."Otro mito que hay que desterrar es que no se puede hacer prevención del suicidio", afirmó."Escuchar al otro, estar atentos ante las señales de malestar y no minimizarlas, así como pedir ayuda profesional si es necesario, son algunas de las cosas que pueden ayudar a evitar estas muertes", señaló Massa.Vignolo advirtió, a su vez, que "con frecuencia hay signos previos que hacen ver que algo está mal". "Y a veces –agregó– sólo con escuchar o preguntar qué está pasando se puede ayudar a que esa persona se desahogue o busque una alternativa o salida al trance que está sufriendo". Síntomas Cambios en el humor habitual, cambios en la conducta, mutismo, llanto, retraimiento o aislamiento, autoagresiones, insomnio persistente, ansiedad generalizada o gran desasosiego, negativa a alimentarse, verbalización sobre el suicidio o la muerte, son algunos de los indicadores que encienden una luz de alerta y ante los cuales el entorno no debería ser indiferente. No obstante, Osvaldo Navarro, director de Salud Mental de la Provincia, aclaró: "No siempre estos signos se vinculan con la idea del suicidio, ya que a veces pueden ser manifestaciones de crisis propias de la edad"."Pero, en cualquier caso, son señales de que hay que acercarse y preguntar qué está pasando o si está pasando algo", dijo.Por otra parte, también existen factores protectivos, que cumplen un rol efectivo contra la idea del suicidio."En el caso de los adolescentes, que hoy es lo más crítico, que tengan una buena autoestima, contención y valoración familiar, sentido de pertenencia, un proyecto de vida y un acompañamiento de su entorno afectivo durante su desarrollo, con comprensión y sin someterlos a presiones exageradas, académicas, deportivas o de otro tipo, es muy importante", precisó Navarro.

