Es irreversible el estado de la joven aplastada por escombros
Estefanía había sorteado cinco operaciones de corazón por una malformación congénita. Los médicos admitieron que el cuadro es gravísimo.
Un manojo de abrazos que buscaban una contención a lo inexplicable. Un puñetazo de impotencia contra un vidrio de la puerta del hospital de Urgencias. Habían pasado poco minutos más de las 18.30 de ayer, y la sala de espera del hospital era una sola lágrima. Los médicos le habían comunicado al padre y al hermano de Estefanía Puechagut (23) que su estado de salud era "irreversible".
Desde la mañana del martes, la joven que peleó mil batallas por su vida (superó cinco operaciones de corazón por una malformación congénita en ese órgano), permanece atada a un respirador que la mantiene viva. Hasta el cierre de esta edición su salud no había mostrado mejoría y los facultativos que la asisten en los cuidados intensivos sólo esperan algo parecido a un milagro.
El médico Javier Fuentes, de la guardia del hospital, transmitió ayer el pesimista parte: "Está muy grave, su estado prácticamente es irreversible, tiene traumatismos de cráneo, columna y tórax; es la lesión en la cabeza lo que marca el pronóstico más severo. Ingresó en coma profundo y nunca ha mejorado".
El profesional recordó que la joven fue operada cinco veces del corazón, por lo que tomaba medicamentos anticoagulantes, lo que tornó más complejo su cuadro médico.
Estefanía fue internada el martes, tras ser alcanzada por una medianera que se desplomó, cerca de las 11.30, del 10º piso de un edificio que se construye en Pueyrredón y Vélez Sársfield, en barrio Güemes de esta ciudad.
Ayer, desde la fiscalía de Distrito 1 Turno 6, a cargo de José Bringas, se informó que se había solicitado un informe técnico para determinar las condiciones de medio ambiente y trabajo de la obra, y un informe sobre las medidas de seguridad. Luego de evaluar los resultados de estos peritajes, el funcionario judicial resolverá las posibles imputaciones.
La joven, cuya familia vive en Morrison, se había mudado hace unos años a la ciudad de Córdoba para cursar la carrera de Ciencias Químicas. Cuando la lluvia de ladrillos le cayó encima, ella caminaba hacia la facultad. Fue otra víctima de una ciudad que se cae a pedazos y golpea donde más duele.
Obrero electrocutado. Un joven murió electrocutado ayer a la mañana mientras trabajaba en la construcción de un edificio en la ciudad de Villa María. La víctima, identificada por la Policía como Javier Valez (28), recibió una fuerte descarga y tuvo que ser trasladada al hospital Pasteur, donde murió minutos más tarde.
El obrero se encontraba en el tercer piso de la obra ubicada en bulevar Italia y avenida Santa Fe cuando recibió la descarga fatal.

