Entre papelitos celestes y blancos y humo de choripán
Al terminar el desfile cívico militar, pasadas las 14, todo el paisaje de la plaza España quedó adornado por millones de papelitos.
Al terminar el desfile cívico militar, pasadas las 14, todo el paisaje de la plaza España quedó adornado por millones de papelitos.
Todos celestes y blancos, prolijamente cortados y acompañados por el penetrante humo de los puestos de choripán.
Los papelitos, disparados por morteros de aire comprimido, sirvieron de telón del emotivo paso de los veteranos de la Guerra de Malvinas.
Por otro lado, la demora en el comienzo del acto terminó siendo redonda para los choripaneros, que tuvieron su hora pico de ventas alrededor de las 13.30, cuando a los asistentes ya se les hacía difícil resistir al aroma de los chorizos asándose en la parrilla.
Los puestos fueron invadidos por cientos de personas hambrientas que, desesperadas, pugnaban por un choripán.

