En conmemoración del Día del Holocausto, el encuentro con Marcelo Birmajer y Miguel Wiñazki
Es este martes. Wiñazki y Birmajer dialogaron sobre “antisemitismo contemporáneo a la sombra de la Shoá”. En el Auditorio de La Voz, se realizó un panel en conmemoración.
Este martes 18 de abril, en el Auditorio de La Voz, se realizó un panel en conmemoración del Día del Holocausto (Iom Hashoá), que se conmemora en homenaje al levantamiento del gueto de Varsovia (19 de abril de 1943) y a las víctimas y sobrevivientes del genocidio perpetrado por los nazis, del que se cumplen 80 años.

El evento, organizado por Daia filial Córdoba, contó con un panel integrado por los periodistas Miguel Wiñazki (escritor y profesor de Filosofía) y Marcelo Birmajer (escritor y guionista).
Además, Wiñazki y Birmajer participaron este martes por la tarde, a las 19, junto a Carlos Jornet (director periodístico de La Voz), en un diálogo sobre “antisemitismo contemporáneo a la sombra de la Shoá”, en el teatro del Libertador.


Estuvieron presentes autoridades de la comunidad judía de Córdoba, de la Daia (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) y funcionarios provinciales.
Participó, además, el ensamble vocal Rishrush, junto a Gustavo Serrano.
Hubo una plegaria y encendido simbólico de velas en conmemoración de las víctimas.
Reconocimiento de la Daia a Juan Schiaretti
Durante la conmemoración, la Daia le entregó un reconocimiento al gobernador Juan Schiaretti. “De cada lugar en el que usted siempre estuvo, poniendo siempre el énfasis en los valores de la educación de la Shoá”, apuntó Adrián Ganzburg, presidente de la Daia, filial Córdoba.
“Es por eso que, siendo este el último acto como gobernador en este periodo, queremos hacerle una entrega de un reconocimiento”, apuntó Ganzburg.

Por otra parte, el Presidente explicó que el reloj entregado simboliza que “durante todos los tiempos, en todos sus mandatos y en todos sus cargos que ocupó durante sus gestiones, siempre atendió con dedicación y sin problemas a la comunidad judía”.
“Este reloj, donde quiera que Dios fije su residencia en el futuro, contiene una barajá, que es una bendición del hogar y dice: ‘Que sea este lugar, tabernáculo tranquilo para la paz, el amor, satisfacción, alegría, bendición y éxito. Resuene la voz de la Torá y que repose la presencia divina’”, concluyó Ganzburg.

