"En cada causa, Moreno pide queyo vaya preso"
El máximo ejecutivo de Shell en Argentina afronta 57 causas penales. Y la empresa acumula 82 multas de un millón de pesos cada una.
Juan José Aranguren, el presidente de Shell en Argentina, dice que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, lo quiere meter preso. Y revela que ese es el propósito de las 57 causas penales presentadas contra la petrolera angloholandesa.
Aranguren es uno de los poquísimos ejecutivos argentinos que se animan a criticar en público al Gobierno nacional. Aunque cultiva un perfil eminentemente técnico, Aranguren no tiene pelos en la lengua para decir lo que piensa.
Invitado por la Fundación Oulton, el ejecutivo disertó el jueves en Córdoba y dialogó con La Voz del Interior .
-En 2005 el presidente Néstor Kirchner llamó a un boicot a Shell por subir los precios de los combustibles. ¿Cuántas multas le hicieron a la compañía?
-Tenemos 82 multas de un millón de pesos cada una, y 57 causas penales. En cada causa penal el secretario de Comercio Interior pide que yo vaya preso, por haber desabastecido. De las 82 multas, en la Justicia hay 45. De esas 45, la Justicia falló 31 a favor nuestro. Estamos esperando que apele Comercio Interior y que siga el trámite. Y las 57 causas penales están en la Justicia esperando resolución.
-¿Se sienten perseguidos por el kirchnerismo?
-Esto ocurrió en el año 2006 y 2007. En los últimos dos años ha habido una especie de freno. A lo mejor es porque no lograron que agacháramos la cabeza; no lo sé. Hace 95 años que estamos en Argentina y los últimos cinco años fueron difíciles, pero aún estamos acá. A Shell no le tiene que importar el Gobierno sino el cliente, como a cualquier empresa. Tenemos que cambiar el paradigma. El único que pone dinero en una compañía no es el accionista sino el cliente.
-¿Cómo ve la política energética?
-No tenemos política de Estado energética. La política energética requiere una reformulación que tienen que ver con salir de un aspecto táctico de la misma para transformarla en estratégico. Es decir, no tratar de resolver la coyuntura, sino ver un poco el largo plazo para ver cómo resolvemos el horizonte de reservas, que se está achicando. Argentina ha perdido hoy la autosuficiencia energética.
-A propósito, en su conferencia usted dijo que quedan reservas de gas para apenas siete años, ¿tan crítico es el panorama?
-Son los números que hay. La relación de lo que hoy está como reserva conocida y los niveles de producción dice que si no hacemos algo vamos a tener gas para siete años. Y hoy lo que está ocurriendo es que no hay suficiente para abastecer en momento de demanda pico y tenemos que importar barcos a un precio de 11 dólares el millón de BTU (unidad de medida) cuando está entre 1,50 y dos dólares la producción local del millón de BTU.
-¿Por qué no hay inversión para exploración?
-Y, porque no hay precio. Si el precio no puede dar una rentabilidad, esa inversión va a otro lado.
-¿Hay concentración en el mercado petrolero?
-Ha habido en los últimos siete años una concentración del mercado y Repsol aumentó 12 por ciento la participación de naftas y ocho por ciento en gasoil. Alguien puede decir que nosotros pusimos los precios más altos u otro los puso más bajo. Es el mercado. Repsol invirtió más de lo que pudo haber invertido Shell para estar en el sector de exploración y producción. Tenemos estrategias comerciales distintas.
-Sebastián Eskenazi (el CEO de Repsol), ¿representa a Kirchner?
-No lo sé, pregúnteselo a Eskenazi. Que yo lo diga no tiene sentido tampoco.
-Desde el Gobierno dijeron que estaban refinando menos para presionar a un alza del precios...
-Es una falsedad completa. Además, si fuera así, tendría que el Gobierno estar aplicando la Ley de Defensa de la Competencia y estar poniendo preso a aquel que está infringiendo la ley. Es muy fácil decir las cosas, hay que comprobarlo.
-¿Por qué recurrentemente falta gasoil?
-En Argentina, en la década de 1990, el ministro (Domingo) Cavallo tuvo durante cinco años al gasoil con cero impuesto, incentivando un cambio en la matriz energética. En el mundo desarrollado, el precio del gasoil es más alto que el de la nafta, porque es un combustible menos amigable con el ambiente. Acá es al revés y está subsidiado y el consumo es más alto. Falta porque la capacidad que tenemos en las refinerías al procesar los crudos locales no alcanza para la demanda que tenemos de gasoil en el mercado argentino. Para que haya oferta, ¿qué hace el Gobierno?: subsidia la importación sacándole los impuestos, y eso le trae un costo de falta de recaudación.
-¿Cuál es el precio internacional del gasoil hoy?
-Al cambio, seis pesos; y la nafta tiene una diferencia de 20 centavos.
-Usted cuestionó la sustitución de importación con biodiésel.
-Importar gasoil cuesta 550 dólares el metro cúbico y comprar biodiésel 830 dólares el metro. Es decir que el precio del biodiésel es 50 por ciento más caro.
-¿Tienen planes de inversión?
-Estamos invirtiendo en producir combustible de mejor calidad. Somos la única empresa que produce el gasoil premium en el país. Todo el resto de los competidores lo importa. Ese fue el famoso by power diesel que el secretario de Comercio Interior prohibió porque habíamos sacado un producto aumentando el precio. Por ahora no estamos invirtiendo en ampliar nuestras instalaciones, porque no están dadas las condiciones para poder hacerlo.

