Frío y dolor articular. Por qué empeoran las molestias en invierno y qué recomiendan los especialistas

Las bajas temperaturas y la humedad suelen intensificar los síntomas de la artritis y la artrosis. Qué hábitos ayudan a reducir la rigidez y mantener la movilidad durante los meses más fríos.

24 de junio de 2026 a las 03:10 p. m.
Por qué empeoran las molestias en invierno y qué recomiendan los especialistas
Muchos experimentan más molestias articulares durante el invierno.

Con la llegada de los días más fríos, muchas personas que padecen artritis o artrosis vuelven a experimentar una situación conocida. Más dolor, mayor rigidez y dificultades para moverse al comenzar el día.

Aunque el frío no provoca estas enfermedades, especialistas explican que las bajas temperaturas y la humedad pueden intensificar los síntomas y afectar la calidad de vida de quienes conviven con problemas articulares.

La sensación suele manifestarse principalmente en rodillas, manos, caderas y hombros, especialmente durante las primeras horas de la mañana o después de períodos prolongados de inactividad.

Por qué duelen más las articulaciones en invierno

Muchos experimentan más molestias articulares durante el invierno.
Muchos experimentan más molestias articulares durante el invierno. (Unsplash)

Los médicos señalan que los cambios de temperatura influyen en la forma en que el organismo procesa la inflamación y percibe el dolor.

Además, el frío favorece la contracción muscular y reduce la elasticidad de los tejidos, lo que puede generar una sensación de rigidez más intensa al iniciar cualquier movimiento.

"La combinación de frío, humedad y menor actividad física suele favorecer un empeoramiento de los síntomas en pacientes con artritis y artrosis", explicó la reumatóloga María Andreina Terán.

La especialista indicó que muchas personas reducen sus actividades durante el invierno, lo que termina agravando el problema.

Artritis y artrosis: cuáles son las diferencias

Aunque suelen confundirse, se trata de enfermedades diferentes.

La artrosis está relacionada con el desgaste progresivo del cartílago que recubre las articulaciones y es más frecuente con el avance de la edad.

La artritis, en cambio, tiene un componente inflamatorio más importante y puede aparecer en personas de distintas edades.

En ambos casos, el dolor, la rigidez y la pérdida de movilidad son algunos de los síntomas más habituales.

Qué hacer para aliviar las molestias

Los especialistas coinciden en que uno de los errores más frecuentes es reducir demasiado la actividad física durante el invierno.

Mantener el movimiento ayuda a conservar la fuerza muscular, mejorar la estabilidad de las articulaciones y disminuir la rigidez.

  • Realizar caminatas cortas y frecuentes.
  • Hacer ejercicios suaves de movilidad articular.
  • Evitar permanecer muchas horas en la misma posición.
  • Alternar actividad física con períodos breves de descanso.

También aconsejan realizar movimientos de calentamiento antes de salir al exterior. Dedicar algunos minutos a movilizar hombros, rodillas y caderas permite preparar las articulaciones para enfrentar el cambio de temperatura y reducir las molestias al comenzar la actividad.

La importancia de protegerse del frío

Artrosis de rodilla.
Artrosis de rodilla. (Unsplash)

Otro aspecto clave es mantener una temperatura corporal adecuada.

Los especialistas recomiendan utilizar ropa térmica, guantes y medias abrigadas para proteger especialmente las articulaciones más expuestas.

Las manos, rodillas y pies suelen ser algunas de las zonas más sensibles durante los meses fríos.

Una articulación caliente tiende a moverse con mayor facilidad y presenta menos rigidez al iniciar la marcha o realizar actividades cotidianas.

Cuándo consultar al médico

Los expertos advierten que, si el dolor se vuelve intenso, limita significativamente las actividades diarias o aparece inflamación persistente, es importante consultar con un profesional.

Un diagnóstico adecuado permite establecer tratamientos personalizados y prevenir complicaciones.

Además de la medicación cuando corresponde, los especialistas destacan que el movimiento adaptado, el ejercicio regular y las medidas de protección frente al frío continúan siendo herramientas fundamentales para preservar la autonomía y mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades articulares.