El Papa recibe a la madre de Víctor Saldaño
Lidia Guerrero es la madre del único argentino alojado en el “death row”, en Texas. Expectativas por la repercusión de este encuentro en Estados Unidos.
“Es un milagro”. Así resumió ayer, entusiasmada, Lidia Guerrero su encuentro de hoy con el papa Francisco en Roma, quien ayer justamente se refirió a la Justicia.
Lidia es la madre del cordobés Víctor Hugo Saldaño, único argentino condenado a muerte en Texas, Estados Unidos, por el homicidio de Paul Ray King, un vendedor de computadoras a quien asesinó junto a un cómplice mejicano para robarle un reloj y 50 dólares en las afueras de la ciudad de Plano.
Esto ocurrió en noviembre de 1995 y desde entonces ya fue condenado a muerte dos veces por la Justicia tejana. Uno de esos fallos fue anulado por la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, tras acreditar que se utilizó un criterio racista para dictar la sentencia.
Mientras tanto, Saldaño –que este año cumplirá 43 años– ya lleva 18 años en el death row (corredor de la muerte) de una cárcel de máxima seguridad cercana a Houston, en condiciones que los organismos internacionales de derechos humanos califican como “tortura”.
Lidia Guerrero será recibida por el Papa en el Vaticano en una audiencia programada a las 10 (6 hora argentina). Estará acompañada por sus abogados Juan Carlos Vega y Esteban Llamosas y un representante de la comunidad de San Egidio.
El encuentro abriga algunas expectativas en relación a la repercusión política que las declaraciones del Papa sobre la pena de muerte puedan tener en Estados Unidos.
Hasta ahora, los pedidos de clemencia o los mensajes contrarios a la pena capital emitidos por anteriores pontífices (el papa Juan Pablo II realizó varios) han sido ignorados olímpicamente por la Justicia de Texas, de forma particular.
En realidad, como lo explica el abogado Juan Carlos Vega, su defensa no pretende que Saldaño sea exonerado del crimen cometido, en todo caso busca trocar las actuales condiciones en las que está alojado Saldaño. “Después de los numerosos vicios cometidos por la Justicia de Texas en relación a Víctor Hugo, primero con una discriminación racial y después condenando a una persona con problemas mentales, lo que pedimos es que Saldaño sea trasladado a una cárcel común, donde pueda tener un trato más humanitario y rehabilitatorio”, señaló Vega.
“Quirófano aséptico”
En el death row o corredor de la muerte las condiciones en las que viven los reclusos son extremas. Y no porque sean mazmorras medievales; al contrario, su gravedad está dada por el nivel de refinamiento de estos recintos que los hace inhumanos.
“Son sitios destinados a ser el tránsito hacia el patíbulo, no son sitios que propicien rehabilitación alguna, es el corredor de la muerte, no es otra cosa. No es un lugar que impresione por ser una sala de torturas. Tal vez el nivel de refinamiento de su mobiliario, los sistemas electrónicos de seguridad y la ausencia de toda sensibilidad humana del sistema es un golpe terrible para cualquiera. Son quirófanos asépticos. Víctor (Saldaño) está encerrado en un espacio mínimo, donde no ve la luz del sol y no tiene un minuto para su recreo personal”.
Así describía hace algunos años a este diario Horacio Wamba, excónsul argentino en Houston y uno de los principales mentores de la defensa del cordobés condenado a muerte.
Desalentador
Hace ocho meses, Saldaño recobró algo de su cordura perdida y pidió nuevamente que se agilice su ejecución, según confiaron fuentes cercanas al cordobés.
No es la primera vez que Saldaño pide ser ejecutado. Sus abogados y la Cancillería argentina admiten que el cordobés sigue siendo la parte más débil en la lucha por salvarlo. Es que las condiciones en las que vive desde hace 18 años han minado sus reservas psíquicas.
Cronología del caso
El crimen. Ocurrió el 25 de noviembre en las afueras de la ciudad de Plano (Texas). Allí, Saldaño mató a un comerciante estadounidense. Estaba con un cómplice, quien recibió cadena perpetua.
Los fallos. El primero en 1996, que fue declarado nulo por sentencia de la Suprema Corte de los Estados Unidos en 2002 por discriminación racial. El segundo, de 2005, fue recurrido por los abogados defensores en el derecho interno y ante los tribunales internacionales (como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos) por "haber condenado a un ser humano carente de toda capacidad de defensa. Incompetencia procesal por degradación mental que tenía Víctor Saldaño en este segundo juicio a consecuencia de haber permanecido en el corredor de la muerte".
Audiencia. La posibilidad del encuentro con el Papa comenzó a gestarse en diciembre del año pasado, pero recién se concreta hoy debido a problemas de salud de Lidia Guerrero, la madre de Saldaño.
Apoyo. El Gobierno nacional, a través de la Cancillería y el consulado en Houston, presta apoyo a Víctor Saldaño, actualmente alojado en una cárcel de máxima seguridad en Livingston, Texas.

