Sustentabilidad. Un colegio minero de Ciénaga del Coro ya genera energía solar

El IPET N° 232 - Prof. Enrique A. Flores inauguró el sistema fotovoltaico que obtuvo como premio por ganar la segunda edición del Concurso Escuelas Sustentables. La institución fue reconocida por un proyecto de economía circular aplicada a la minería.

11 de junio de 2026 a las 03:41 p. m.
Un colegio minero de Ciénaga del Coro ya genera energía solar
El IPET N° 232 de Ciénaga del Coro inauguró el sistema solar ganado tras obtener el primer puesto en el Concurso Escuelas Sustentables.

En Ciénaga del Coro, lejos del centro de Córdoba y en una zona donde la minería forma parte de la identidad productiva local, una escuela técnica acaba de encender mucho más que paneles solares. Este miércoles, el IPET N° 232 - Prof. Enrique A. Flores inauguró el sistema fotovoltaico que recibió como premio tras obtener el primer puesto en la segunda edición del Concurso Escuelas Sustentables.

La institución fue reconocida entre más de 150 participante por su proyecto “Economía circular aplicada a la minería”, una iniciativa desarrollada por estudiantes y docentes que propone recuperar descartes de granito de las canteras y aserraderos de la región para transformarlos en nuevos productos, como adoquines, baldosas, canto rodado decorativo y un limpiador abrasivo denominado Max – Skurr”.

La propuesta se trabaja desde la Cooperativa Escolar “Mano a Mano”, como una experiencia concreta de formación técnica, producción y sostenibilidad.

La economía circular genera oportunidades

“Lo que celebramos hoy trasciende ampliamente una instalación tecnológica, es el esfuerzo compartido, la capacidad de transformar ideas en acciones concretas y la convicción de que la educación genera cambios reales en nuestras comunidades”, destacó Valeria Gonzáles, directora del IPET N° 232.

La docente agregó: “Nuestros jóvenes nos demuestran que el talento no tiene límites geográficos y que la economía circular es una práctica concreta capaz de generar verdaderas oportunidades”.

La iniciativa fortalece la transición energética y posiciona a la escuela como un motor de innovación y desarrollo local.
La iniciativa fortalece la transición energética y posiciona a la escuela como un motor de innovación y desarrollo local. (Concurso Escuelas Sustentables)

La inauguración reunió a estudiantes, docentes, familias, autoridades provinciales y comunales, y también reflejó la potencia de la articulación público-privada que sostiene al Concurso Escuelas Sustentables.

Resultado de una articulación pública-privada

En su segunda edición (2025), la iniciativa fue organizada por HINS, junto a Aguas Cordobesas, Epec y La Voz, con el apoyo de la Secretaría de Ambiente, Economía Circular y Biociudadanía provincial, la Agencia Córdoba Joven y los ministerios de Educación y de Infraestructura y Servicios Públicos.

Todos sumados a una red de trabajo que busca acompañar proyectos escolares con impacto real en sus comunidades.

“Hoy vemos el resultado de un trabajo conjunto entre el sector público y el privado para acompañar a las escuelas; necesitamos potenciar este talento, dándoles el verdadero protagonismo a los estudiantes”, dijo Luis Franchi, secretario de Educación de la provincia de Córdoba.

Luego, agregó: “Este logro es un claro ejemplo de la importancia de fortalecer una educación técnica con arraigo territorial, demostrando que nuestros jóvenes son el motor indispensable para la transición energética en cada rincón de la provincia”.

Del aula a la comunidad

En el acto, la emoción estuvo puesta en ver cómo una idea nacida en el aula se transformó en una obra concreta para la escuela y para toda la comunidad. El nuevo sistema solar permitirá que el colegio incorpore energía limpia a su funcionamiento cotidiano y se convierta en un ejemplo cercano de transición energética.

En una comunidad alejada de los grandes centros urbanos, la instalación tiene un valor especial, demostrando que la sustentabilidad también se construye desde el interior profundo, con soluciones adaptadas a cada territorio.

“Necesitamos que las nuevas generaciones vean en los problemas nuevas oportunidades y entiendan que producir y cuidar el ambiente van de la mano; pero no alcanza con pedirles que imaginen el futuro, debemos acompañarlos y ayudarlos a convertir sus ideas en proyectos reales”, resaltó Florencia Grassetti, de parte de la organización del Concurso Escuelas Sustentables.

En ese sentido, agregó: “Este concurso busca justamente tender un puente entre la escuela, las empresas, el Estado y la comunidad para lograrlo; y este sistema solar es un símbolo de transición energética y de una Córdoba que innova desde cada rincón”.

Con su proyecto de economía circular, estudiantes transforman descartes de granito en nuevos productos con valor agregado.
Con su proyecto de economía circular, estudiantes transforman descartes de granito en nuevos productos con valor agregado. (Concurso Escuelas Sustentables)

El proyecto ganador aborda una problemática local, como es la acumulación de material de descarte de la actividad minera. Pero también propone una mirada distinta sobre el futuro productivo de la región. Allí donde antes había residuo, los estudiantes encontraron materia prima; donde había un problema ambiental, diseñaron una oportunidad educativa y económica.

Para la comunidad de Ciénaga del Coro, la inauguración fue también un motivo de orgullo. La escuela volvió a ocupar un lugar central como espacio de innovación, aprendizaje y desarrollo local.

“Para todo el noroeste provincial es un inmenso orgullo lograr esta articulación y queremos agradecer profundamente a las empresas que hicieron esto posible y al Gobierno de Córdoba por habilitar estos espacios que impulsan el talento cordobés y confían en nuestros jóvenes”, celebró Iván Vélez, presidente Comunal de Ciénaga del Coro.

El funcionario agregó: “Que estas oportunidades lleguen a nuestras localidades reafirma el valor del interior como un verdadero motor del desarrollo local”.

De ideas a transformaciones reales

Con esta nueva instalación, el Concurso Escuelas Sustentables confirma su propósito: acompañar ideas escolares que puedan convertirse en transformaciones reales.

Y el caso del IPET N° 232 deja un mensaje potente para toda Córdoba: la transición energética no empieza sólo en los grandes proyectos, también puede comenzar en una escuela, con docentes que acompañan y con estudiantes que se animan a pensar distinto.

En los próximos días se lanzará la tercera edición del certamen, con la expectativa de que más instituciones de la provincia presenten sus proyectos en el marco de la Feria de Ciencias.

Ciénaga del Coro ya marcó el camino: cuando la educación se conecta con el territorio, la sustentabilidad deja de ser una promesa y empieza a generar energía.