Dos leyes con un mismo objetivo
De acuerdo con el Informe de Femicidios en Argentina, coordinado por La Casa del Encuentro, en los últimos ocho años 2094 mujeres y niñas fueron asesinadas por violencia de género en nuestro país. Los hijos de los femicidios.
De acuerdo con el Informe de Femicidios en Argentina, coordinado por La Casa del Encuentro, en los últimos ocho años 2094 mujeres y niñas fueron asesinadas por violencia de género en nuestro país y 2518 hijas e hijos, quedaron sin madre, "víctimas colaterales" de un femicidio. De los cuales 1.617 son menores de edad. Desde La Casa del Encuentro seguiremos aportando propuestas legislativas porque creemos que una vida libre de violencia es posible. Se necesitan en forma urgente cambios legislativos que tal como lo indican los tratados y convenios internacionales firmados por nuestro país garanticen derechos de las niñas y niños a vivir una vida libre de violencia. El anteproyecto de ley Pérdida automática de responsabilidad parental del femicida condenado elaborado por La Casa del Encuentro fue presentado en la comisión de mujer y familia en el año 2014 y en el año 2015 fue ingresado a Diputados para que sea tratado por los diferentes bloques, lo cual no sucedió. Este año pierde estado parlamentario.Por otra parte, se está impulsando el anteproyecto de Ley Brisa para niñas, niños y adolescentes, víctimas colaterales de un Femicidio. Es una iniciativa de diferentes organizaciones entre ellas la Red Internacional de Periodistas con visión de Género de Argentina.Los medios registraron en ocho años 1.617 menores, víctimas colaterales de un Femicidio. Estas niñas, niños y adolescentes necesitan que se sancione la Ley Brisa para recibir una reparación económica, poder acceder a una cobertura de salud y vivir dignamente. No se trata de un subsidio, ni una asignación, es un derecho que les corresponde. Y el Estado tiene que hacerse cargo.La Ley Brisa tiene que ser una realidad que ampare que proteja, a estas víctimas colaterales del femicidio de su madre, estas niñas, niños y adolescentes, además del tremendo dolor por el que están atravesando, con su madre asesinada, con su padre responsable de cometer el femicidio, dependen económicamente de sus familiares, que en la mayoría de los casos no tienen los recursos necesarios para poder cubrir las necesidades básicas que requieren.Los diferentes poderes del Estado deben resolver esta situación que vulnera derechos. Estos cambios en los marcos jurídicos permitirían eliminar los vacíos legales que dejan en la mayor desprotección a cientos de menores en nuestro país.

