Dos chicos armados golpearon a otros dos adolescentes y los encerraron en un panteón
Una mujer denunció que su hijo y un amigo fueron amenazados en pleno centro de Santa Rosa de Calamuchita y los llevaron a punta de pistola y con un arma blanca hasta el cementerio.
Una mujer denunció que su hijo de 14 años de edad y un amigo de 15, fueron amenazados por otros dos menores en pleno centro de Santa Rosa de Calamuchita, que a punta de pistola y con un arma blanca, los obligaron a caminar hasta el cementerio, a unas cuadras. Ya en el lugar, los encerraron durante unos quince minutos en un panteón. Este grave episodio, habría ocurrido el jueves a la noche.
Además de radicar la denuncia policial, Valeria Harbering ventiló el caso en su cuenta de Facebook, “para que la gente sepa las cosas que pasan y estemos preparados”, subrayó.
“Dos chicos se llevaron bajo amenaza con un puñal a mi hijo y a su amigo al cementerio municipal. Desde el centro por las escaleras de la sala de juegos. Les pegaron, los quisieron apuñalar y afortunadamente sólo entró en la campera, los amenazaron a punta de pistola y los encerraron en un panteón”, narró la mamá con crudeza en la red social más popular.
Los sospechosos, son también menores, de 15 y 16 años. La mujer, dijo que otros dos pibes, aún más chicos, contemplaron la escena pero no participaron de la agresión. Relató que su hijo está muy atemorizado, ya que los amenazaron de que, si contaban algo de lo sucedido “les iban a llenar la cabeza de plomo”. Además de un cuchillo y un arma de fuego, afirmó que tenían un martillo.
Valeria dijo que le tiraron un puntazo, pero que no lograron lastimarlo. Los involucrados se conocían entre sí. Habían sido compañeros durante un año en la escuela, y tuvieron un inconveniente pero no cree que ese hecho ya pasado haya motivado la violencia. “No era para ellos la agresión, estaban en el lugar equivocado en el momento equivocado”, aseguró. Luego, les devolvieron los elementos que les habían sustraído, como celulares y zapatillas, lo único que no apareció fue un cargador de celular, según su relato. “Les dijeron que todo era una broma, pero la agresión existió”, comentó la mamá. La situación, dijo, se prolongó por unos cuarenta minutos.
Desde la Policía, confirmaron la denuncia y anticiparon que la investigación está en marcha, con intervención del Juzgado de Menores. Fuentes cercanas al caso, indicaron que uno de los presuntos agresores, de 15 años, fue trasladado el viernes a un Instituto de Menores, pero por otros hechos conflictivos y problemática con adicciones. Se presume que la denuncia del jueves a la noche, habría acelerado el proceso.

