Destacan la sanción de la nueva norma
Organizaciones sociales y diferentes instituciones celebraron la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo.
Libertad y justicia. En esto coincidieron diferentes organizaciones defensoras de los derechos homosexuales y representantes de otras instituciones que celebraron la sanción de la ley que habilita el matrimonio entre personas del mismo sexo. Aunque también se escucharon voces de rechazo, la mayoría de ellas provenientes de la Iglesia Católica y otras organizaciones religiosas (ver La Iglesia... ).
Luego de 15 horas de debate, la ley fue sancionada con 33 votos a favor, 27 en contra y 3 abstenciones y constituye la primera en Latinoamérica en reconocer este derecho a los homosexuales a nivel nacional. Y fue justamente este aspecto el que destacaron quienes mostraron su alegría por la normativa.
La titular de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT), María Rachid, manifestó que "la reforma del Código Civil es un primer paso para lograr una sociedad más justa". Y el presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), César Cigliutti, destacó "el valor que va a tener en nuestra sociedad, reforzando la diversidad".
En el Gobierno Nacional también hay alegría. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dijo: "Debíamos un cambio fenomenal respecto de un segmento importante de la sociedad que había sido olvidado, negado y dejado a un lado".
En el mismo sentido, Eduardo Luis Duhalde, secretario de Derechos Humanos, habló de una "revolución cultural" en la sociedad que fue receptada por el Senado de la Nación.
En Córdoba. A nivel local, también se dejaron oír voces de felicidad. Una de ellas es la de Adriana Domínguez, del Inadi Córdoba, quien destacó el "reconocimiento de derechos" y opinó que la nueva ley "no va a cambiar la sexualidad de la gente". "Tenemos que seguir trabajando por una sociedad más justa, libre de discriminación", destacó.
También Natalia Milisenda, abogada de tres parejas homosexuales que presentaron amparos en Córdoba y militante de la organización Devenir Diverse, dijo: "Es un paso hacia adelante a favor de la ampliación de derechos de las familias que necesitan el ciento por ciento de protección", dijo, no sin dejar de mencionar "el trabajo y la militancia de muchos y muchas que hicieron posible esta consagración legislativa".
Por su parte, Cristina Bravo, presidenta del Colegio de Psicólogos de Córdoba, se refirió a la importancia que la ley otorga a la "joven democracia argentina". "Este acto de responsabilización lleva a la equiparación de derechos de todos los ciudadanos. Esto marca una democracia inclusiva, que en estos tiempos nos demanda más que nunca. Además, destacamos la importancia de que se haya escuchado a todos los sectores, pero hubo espacio para una lectura científica y progresista, lo que posibilita el desarrollo de nuestras comunidades", opinó.
Desacuerdo. Las voces en contra también se escucharon en Córdoba. Elsa Lerda, psicóloga y profesional del Hospital de Niños, opinó que la ley "salió con mucha improlijidad". "Es una decisión de los representantes que no nos representan, porque la mayoría de las personas no está de acuerdo con esta ley", manifestó. Explicó que "los niños deben ser criados por una madre y un padre, donde haya armonía entre cerebro y cuerpo".
Por su parte, el constitucionalista Jorge Gentile habló de la "desnaturalización del matrimonio". Para él, la ley es "técnicamente defectuosa porque modifica el régimen de matrimonio y el de adopción.

