Después de seis años, una calesita volvió a girar
Comenzó a funcionar el sábado último en la plaza Pedro Viñas. La última data de 2008.
Villa María. Después de seis años de quietud, un carrusel volvió a ponerse en marcha en un espacio público y la ciudad lo celebra.
En la plaza Pedro Viñas, nombre del primer intendente de Villa María, más de un centenar de chicos hicieron fila en la tarde del sábado pasado para subirse a esa experiencia entrañable de dar vueltas infinitas en una calesita.
En tiempos de pantallas táctiles y juegos en consola, este antiquísimo entretenimiento sigue siendo un atractivo para niños y grandes.
El carrusel fue comprado por el municipio a una fábrica de Rosario y se instaló en diciembre de 2013, pero recién este mes se resolvió concesionarlo.
Por fin las lonas azules que lo cubrieron por ocho meses fueron retiradas y se develó el misterio.
Antecedente
Una calesita similar funcionó hasta 2008 en la Costanera, frente al Balneario, donde todavía hay hamacas y toboganes, pero no juegos mecánicos.
La nueva atracción tiene lugar para 26 chicos y funcionará todas las tardes, con horarios variables según la época del año, y subirse tiene un costo de 5 pesos.
Guillermo fue el primero en subir. Tiene 10 años y nunca había dado vueltas en una calesita. A pesar de su timidez, no dudó en ir directo hacia uno de los caballos cuando abrieron la puerta de ingreso.
Tras sus primeras vueltas en un carrusel, la sonrisa lo eximió de mayores comentarios. Prometió volver otro día y con amigos a vivir ese mágico viaje de apenas cuatro minutos, pero que para los niños dura para siempre.

