Desfile patrio con matiz latinoamericano
Schiaretti y Giacomino encabezaron el acto en la Yrigoyen. Mucho público, con alta presencia de la comunidad boliviana en Córdoba y turistas de Brasil. Hubo aviones y tropas militares.
El sol se asomaba de a ratos y escondía su timidez detrás de un manto de nubes. El desfile cívico-militar del Día de la Independencia se desarrolló ayer desde las 10.30 hasta pasado el mediodía bajo un cielo nublado y le puso calor y color a la mañana fría y gris de Córdoba. Muchos balcones de los edificios que flanquean la avenida Hipólito Yrigoyen –escenario del tributo–, lucieron banderas argentinas y de Córdoba en el tramo comprendido entre Plaza España y el Patio Olmos. También cumplieron la función de palcos desde donde espectadores privilegiados siguieron las alternativas del la celebración. La puesta en escena fue más austera que la del 9 de Julio del año pasado, pero igualmente atractiva. A diferencia de la del Bicentenario, ésta mostró una tonalidad latinoamericana. Los turistas que visitan la ciudad atraídos por la Copa América y los residentes bolivianos, paraguayos y brasileños en la Capital, le dieron ese matiz a la concentración callejera. Los organizadores cifraron la concurrencia en unas 30 mil personas. La marcha se inició con el paso de un jeep desde el que saludaron al público el gobernador Juan Schiaretti y el intendente Daniel Giacomino, quienes luego subieron al palco oficial que se montó en Yrigoyen y Obispo Oro. Allí estaban el arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos Ñáñez, ministros y legisladores provinciales, concejales, autoridades de instituciones militares y consulares e invitados.A continuación, Schiaretti saludó a las tropas de la Agrupación Independencia. La Guarnición Aérea Córdoba entonó las estrofas del Himno Nacional. Luego, el primado de la Iglesia Católica bendijo el encuentro con versículos de San Pablo y pidió por la convivencia en paz entre los argentinos.Seguidamente, el jefe de tropas Raúl Taboada se trasladó desde Plaza España hasta el escenario en un Tanque Argentino Mediano (TAM) y solicitó autorización al gobernador para dar inicio al desfile. Dos blindados provenientes de Paraná, Entre Ríos, participaron en la demostración y fueron los encargados de bajar el telón.Agrupaciones gauchas, ataviadas con ropas típicas, abrieron el desfile. Los más pequeños lucieron ponchos con imágenes estampadas de especies de la fauna autóctonas de las distintas regiones de la Argentina. Detrás de ellas, marcharon delegaciones de distintas colectividades, entre las que se destacó la escocesa: varios de sus integrantes se vistieron con polleras tradicionales y ejecutaron música folklórica con gaitas y otros instrumentos típicos. El paso de la delegación boliviana provocó un estallido cromático. Una "diablada" ofreció una postal viva del mítico Carnaval de Oruro, único en el mundo por su carácter religioso. Un gran número de compatriotas concurrió a la cita.Tras el paso de las colectividades, se inició el desfile militar que abrió desde el cielo una flota de aviones Tucano. La escuadrilla hizo dos pasadas sobre Yrigoyen, por donde marcharon tropas de distintas instituciones castrenses y de seguridad. Desfiló una caravana de la Asociación Cordobesa de Autos Antiguos.
En las veredas
Chocolate para todos. Para mitigar la baja temperatura, se dispusieron cocinas de campaña en varias esquinas de la traza principal para servir chocolate caliente a quienes fueron al desfile. También se repartieron banderines celestes y blancos. Abundaban los turistas brasileños, visiblemente afectados por el frío.
Pantalla gigante. Sobre la avenida Yrigoyen se instalaron pantallas gigantes para seguir desde lejos las alternativas del espectáculo.Papel picado. Varios cañones dispararon papel picado celeste y blanco al paso de las tropas.
Protesta. La Unión de Personal de la Salud desplegó una pancarta frente al palco oficial con la leyenda "La salud de Córdoba está en crisis y el Gobierno no nos escucha".

