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Verano. Descanso: 10 claves para que las vacaciones no alteren el sueño de los chicos

Especialistas advierten que el verano y el receso escolar suelen profundizar el déficit de descanso en niños. Qué señales alertan y cómo sostener rutinas saludables.

18 de diciembre de 2025 a las 11:30 a. m.
Descanso: 10 claves para que las vacaciones no alteren el sueño de los chicos
Descansar. Es fundamental en niños y adolescentes.

Con la llegada del verano y las vacaciones escolares, los horarios familiares suelen volverse más flexibles. Sin embargo, ese desajuste también impacta en el sueño infantil y puede profundizar el déficit de descanso que muchos chicos ya arrastran durante el ciclo lectivo.

“Si los niños no se duermen a una hora adecuada pueden ponerse irritables y nerviosos, lo que dificulta todavía más la conciliación del sueño”, explica María José Martínez Madrid, experta en cronobiología y fisiología.

Esta situación también puede repetirse al despertar, cuando los chicos se levantan enfadados o con mal humor.

Señales de alerta durante el día

La especialista señala que existen signos claros que pueden alertar a las familias sobre un descanso insuficiente. Entre ellos menciona mayor irritabilidad, cambios en el apetito y dificultades para gestionar las emociones.

“Todo esto también puede pasarnos a los adultos”, aclara Martínez Madrid. En los niños, agrega, la falta de sueño puede generar un círculo vicioso de ansiedad nocturna y despertares difíciles.

Mantener rutinas, aun en verano

Dormir a los niños: una misión imposible plasmada en 27 fotos
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Aunque las vacaciones implican cambios, las rutinas no deberían abandonarse por completo.

“En verano los horarios de sueño se vuelven más tardíos e irregulares. Quizá se duerme más tiempo, pero muchas veces con peor calidad”, sostiene la especialista. Por eso recomienda definir una rutina de verano y una hora relativamente estable para acostarse.

Los niños deben dormir entre 9 y 13 horas, de acuerdo con la edad, y ese objetivo debería respetarse con una variación máxima de una hora. “Si durante el año lectivo se estableció la rutina de baño, cena, cuento y dormir, se puede mantener perfectamente en vacaciones”, señala.

Luz natural y actividad diaria

Martínez Madrid destaca que uno de los aspectos positivos del verano es la mayor exposición a la luz natural, clave para el ritmo circadiano. “Salir por la mañana, tener luz y mantener actividad física ayuda a diferenciar claramente el día de la noche”, indica.

En ese sentido advirte sobre los riesgos de un verano excesivamente sedentario. “No debería ser un verano de televisión y consolas en casa, porque eso desincroniza los ritmos biológicos y retrasa la hora de acostarse”, afirma.

10 consejos para dormir mejor en vacaciones

  • Leer cuentos y conversar antes de dormir para favorecer la relajación.
  • Apagar las pantallas al menos una hora antes de acostarse.
  • Mantener la habitación oscura, tranquila y cómoda.
  • Acostarse y levantarse todos los días a la misma hora.
  • Realizar actividad física durante el día.
  • Optar por cenas livianas y no muy tardías.
  • Respetar la cantidad de horas de sueño necesarias según la edad.
  • Priorizar un sueño profundo y continuo.
  • Despertar con luz natural, abriendo cortinas o persianas.
  • Recordar que “dormir es un superpoder” que ayuda a crecer, aprender y ser más creativos.