Cuántos vendrán, cuánto gastarán
A cuidarlo: el turismo emplea a 145 mil cordobeses y es una de las cuatro principales actividades económicas ya en esta provincia.
Córdoba en verano es un destino predominantemente de clase media. El turismo de mayor poder económico es minoría. Con esa evidencia en la mano, la provincia debe cuidar la tarifa como un valor central de su oferta.
La mayoría de los operadores turísticos pronostica que el verano por venir traerá buen movimiento a las Sierras. La duda, más que por la cantidad de visitantes, aparece en torno del nivel de gasto disponible. El diagnóstico previo parece resumirse en que se espera bastante gente, pero con una mayoría que tratará de no gastar mucho. En ese marco, no abusar de la tarifa será clave: turista que se siente estafado no vuelve. Y es una ganancia que se pierde.
Otros vaticinios parecen compartidos: casi todos creen que se afianzará la tendencia a estadías más cortas. Las vacaciones de 15 días ya son una rareza. Inciden los cambios de hábito de consumo y de vida familiar y laboral, pero también la mayor cantidad de fines de semana largos, que han hecho que los que pueden, vacacionen más veces al año pero menos días en verano.
La temporada anterior, las Sierras mostraron también claras diferencias entre el movimiento de viernes a domingo y el de lunes a jueves. Todo indica que ese escenario se repetirá.
El turismo emplea a 145 mil cordobeses y representa una de las cuatro principales actividades económicas ya en esta provincia. Cuidar el trato a los visitantes (mediante tarifas razonables y buenos servicios) y preservar los paisajes y el ambiente natural que le dan sentido, debieran ser asumidas como prioridades estratégicas para Córdoba.

