Cristina: Somos una sociedad más igualitaria
La Presidenta promulgó la ley de matrimonio homosexual.
Buenos Aires. "Néstor, Néstor, Néstor corazón / Acá tenés los putos, para la liberación". Así le cantaron ayer eufóricos los militantes de la agrupación "Putos Peronistas" al ex presidente Néstor Kirchner, intentando levantarlo en andas. La postal se produjo minutos después que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó el decreto de promulgación de la ley de matrimonio igualitario, que el Senado sancionó hace una semana.
Kirchner y Cristina fueron el centro de todos los agradecimientos en una Casa Rosada que por primera vez abrió sus puertas a sectores sociales acostumbrados a vivir al margen del Código Civil: gays, lesbianas y transexuales no pararon de festejar la equiparación de sus derechos civiles a los del resto de la sociedad.
"Hoy somos una sociedad más igualitaria que la semana pasada", dijo Cristina Fernández, quien estuvo acompañada por todos sus ministros, los gobernadores Fabiana Ríos (Tierra del Fuego), José Alperovich (Tucumán) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y por Kirchner. A la Galería de los Patriotas Latinoamericanos se acercaron también legisladores como Vilma Ibarra y Silvia Augsburger (ésta última de mandato cumplido), autoras de la ley promulgada, y los kirchneristas Agustín Rossi, Juliana Di Tulio, Ariel Basteiro, Carlos Heller, Miguel Pichetto y Daniel Filmus. No faltaron artistas como Enrique Pinti, Pepito Cibrián, Florencia Peña, Juan Palomino, Lito Cruz y Esther Goris, que participaron de las campañas a favor de la norma y hasta se invitó a algunos de los jueces que dictaron las nueve sentencias que permitieron el casamiento de parejas del mismo sexo, como Elena Liberatore, quien filmó todo con una cámara digital.
Casi todos de los que ya accedieron al casamiento gay se hicieron presentes. Damián Bernarth y Jorge Salazar pugnaron por sacarse una foto por el asediado Kirchner; Norma y Ramona (o "Cachita", como le gusta que la llamen) fueron las primeras en recibir un beso en cada mejilla de Cristina; Martín Canevaro y Carlos Alvarez fueron los primeros en llegar; Verónica Dessio y Carolina Pérez no cabían en sí de la alegría.
Cristina recordó que el jueves pasado, cuando a las 4 de la mañana el Senado sancionó la ley, ella estaba en China en una reunión con empresarios. "Lo que pensé es que para mí nada había cambiado, pero que miles habían conquistado los mismos derechos que yo tenía", dijo y remarcó: "No se le quitó nada a nadie, se dieron derechos a quienes no los tenían".
Lejos de la polémica que ella misma alimentó con la Iglesia Católica los días previos a la histórica sanción del Senado, la Presidenta prefirió ayer no confrontar. Todo lo contrario.
"Estas cuestiones tienen que ver con la condición humana, con la aspiración a la igualdad. Son cosas que no nos pueden dividir, sino unir", acotó.
Aunque no la mencionó, Cristina dedicó un párrafo a la Iglesia Católica y a los sectores que se opusieron a la ley. Mostrándose magnánima dijo: "Los que no están, con el tiempo van a estar, es cuestión de tiempo, los esperamos con los brazos abiertos". Cerró su discurso que se basó en el concepto de que la sociedad evoluciona y que la vida obliga a acomodarse a ella, como cuando se sancionó la ley de divorcio vincular.
"Nunca se vio esto en la Casa Rosada", confió un periodista que lleva dos décadas acreditado en la sede del Ejecutivo Nacional. Se refería al pogo de activistas gays, travestis y lesbianas que comenzó ni bien Cristina terminó su breve discurso. Las fotos con la Presidenta, con Kirchner y con los artistas presentes se propagaron durante más de media hora y el ministro de Economía, Amado Boudou, volvió a sacar chapa de galán y debió posar, más tiempo que el resto, con su sonrisa publicitaria, junto a activistas gays y varios travestis. Lo abrazaron, lo piropearon y le pidieron autógrafos.
Párrafo aparte para María Rachid, la presidenta de la Federación de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales, que repartió los enormes prendedores con los colores del arco iris y la frase "Sí a la Igualdad" a todo el mundo. "María, María", corearon los seguidores de la Federación. Ella, junto al resto de las agrupaciones de activistas (la Comunidad Homosexual Argentina, La Fulana e Ilga), le entregó a la Presidenta cuatro plaquetas de reconocimiento. "No son para mí, sino para toda la sociedad", dijo Cristina.

