Justicia. La Corte dejó firme la condena de 9 años para el conductor de la lancha que mató al hijo de Federico Storani
Tras diez años de proceso judicial, el máximo tribunal rechazó el último recurso de la defensa de Pablo Torres Lacal. El condenado por la muerte de Manuel Storani y su madre será detenido de forma inminente.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación puso un punto final definitivo a una de las causas más dolorosas de los últimos años al dejar firme este jueves la condena a nueve años de prisión contra Pablo Torres Lacal.
El acusado fue hallado culpable por la tragedia ocurrida el 31 de marzo de 2016 en el Delta de Tigre, donde perdieron la vida Manuel Storani, de 14 años, su madre Ángeles, y un acompañante del propio condenado.
Con el fallo de los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, se agotaron todas las instancias de apelación, lo que convierte la sentencia en definitiva y dispone la inmediata detención de Torres Lacal.
Una tragedia marcada por la imprudencia
El hecho ocurrió en la madrugada del 31 de marzo de 2016. Manuel Storani, hijo del dirigente radical Federico Storani, viajaba en la lancha "Mad II" junto a su madre y otras cuatro personas.
Según quedó acreditado en el juicio, la embarcación "Shark II", timoneada por Torres Lacal, apareció de imprevisto y chocó de frente a alta velocidad y sin luces. El impacto fue tan violento que los tripulantes no tuvieron tiempo de reacción.

Pese a que la defensa sostuvo durante todo el proceso que se trató de un "accidente inevitable", la justicia lo condenó a fines de 2023 por el delito de homicidio simple.
El largo camino hacia la justicia
La resolución de la Corte llega después de una década de lucha judicial por parte de Federico Storani, quien reclamaba una sanción "ejemplar". El juicio oral recién pudo realizarse siete años y medio después del choque, un proceso marcado por el pedido constante de "Justicia por Manu" por parte de familiares y compañeros de colegio de la víctima.
Antes de llegar al máximo tribunal, el fallo había sido confirmado por la Cámara de Casación Penal bonaerense y la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, que en 2025 ya había rechazado los planteos de la defensa.
Ahora, con la ejecución de la pena privativa de la libertad en marcha, se cierra un capítulo judicial que se extendió por más de diez años, ratificando que la conducción negligente en el Delta no quedará impune.

