“Córdoba es una ciudad con mucha diversidad cultural”
Como buen trotamundos, Caio no planifica demasiado el futuro. “Hoy estoy en Córdoba, no hago planes de irme a otro lugar por el momento”.
Caio asegura que me encanta Córdoba. “Me enamoré de la ciudad. Y acá conocí a una cordobesa”, dice mirando a Maite, su novia, fotógrafa freelance.
“Me gusta la onda, es una ciudad muy diversificada culturalmente, hay mucha variedad cultural, hay un montón de grupos de música afroperuana, gente que hace música brasilera, murgas, folklore argentino. Millón de cosas”, remarca.
“Los teatros me parecen súper lindos, yo puedo caminar unas cuadras y llegar al teatro San Martín, hay muchas ofertas en ese sentido. Yo veo que la gente hace muchas críticas, pero a comparación de lo que yo conozco, Córdoba no está mal culturalmente. Hay estructura, hay artistas de altísima calidad, coros de la provincia, ballet, orquestas de música...”
Nuevos patrones mentales
“No existe ninguna cultura superior que se haya desarrollado en todos los aspectos. Existen diferencias que pueden aportar soluciones y caminos de vida posibles, distintos a los tuyos”, plantea Caio, quien cree que es “un desperdicio” no intentar conocer otras cosas para encontrar distintas soluciones para el sufrimiento humano.
“La diversidad te permite construir nuevos patrones mentales de pensamiento, nuevos caminos. Y que pueden ser soluciones para muchas cosas, en el aspecto social, tecnológico, con la naturaleza, personales”, plantea. “Algunos idiomas te obligan a hacer un camino de raciocinio distinto, por eso quiero aprender otro idioma diferente a los que conozco: árabe o ruso. Me parece bueno conocer lo diverso. Es como la naturaleza, que no es solo un bosque de eucaliptus, sino que hay un millón de especies”.

