Consecuencias de una pandemia allí afuera
Crece el número de cordobeses que deben ser aislados por ser contactos de casos confirmados de Covid-19. Hay más de 46 mil cordobeses aislados por ser contactos estrechos
Por cada caso positivo de Covid-19 en Córdoba, hay un número que se vuelve día a día más importante de aislados: personas que deben estar en un estricto confinamiento por ser contactos estrechos de alguno de los pacientes confirmados.
En apenas 15 días, ese número de personas que está aislada y bajo seguimiento epidemiológico llegó a casi ser duplicado, siguiendo la misma tendencia que el número de diagnósticos positivos que se multiplica por dos cada 14,5 días, según el último reporte provincial.
Hasta ayer, eran poco más de 46 mil los cordobeses que debían vivir en una estrictísima cuarentena por tener entre sus contactos estrechos en los últimos 15 días algún caso confirmado de coronavirus.
La mayoría de estos aislamientos se dispuso en la ciudad de Córdoba, donde la dispersión de casos vulneró la estrategia de acordonamientos por conglomerados que venía llevando adelante el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), con algún éxito.
El dato de los aislados en cuarentena estricta marca un punto que a veces se olvida: a pesar de las numerosas flexibilizaciones, hay una pandemia afuera y no es inocua en restricciones y consecuencias que, en Córdoba, se busca limitar con la mayor precisión posible al árbol epidemiológico de un caso positivo.
Hablando de restricciones: es casi seguro que el presidente Alberto Fernández, siguiendo las recomendaciones del Comité de Expertos y del Ministerio de Salud nacional, prorrogue la prohibición de las reuniones familiares. Se terminará de confirmar mañana, cuando se publique el decreto de necesidad y urgencia (DNU) con todos los detalles de la nueva fase de aislamiento social, preventivo y obligatorio para el Área Metropolitana de Buenos Aires y otras nueve zonas rojas del país.
Detrás de cada brote, hay una reunión familiar o social que actúa como propagadora de contagios. Es lo que hace que por cada caso confirmado se haya tenido que aislar hasta a 40 personas en la Capital cordobesa. Contactos estrechos, en una reunión no permitida.

