Boca seca. La condición frecuente en mayores de 60 que puede dañar los dientes y dificultar el habla
Una de cada tres personas mayores de 60 años presenta síntomas de xerostomía, una enfermedad bucal infradiagnosticada que puede estar causada por más de 500 medicamentos de uso común.
La boca seca, conocida clínicamente como xerostomía, es una condición de salud bucal que afecta funciones básicas como hablar, masticar o tragar, y que puede derivar en caries, infecciones, mal aliento y problemas para usar prótesis dentales.
La condición está mucho más extendida de lo que se cree y sigue infradiagnosticada, según los especialistas.
Qué síntomas hay que detectar
Muchas personas atribuyen la sequedad bucal al calor, a la edad o al estrés, y no la consultan. Sin embargo, algunos signos deben alertar.
Los más frecuentes son:
- necesidad constante de beber agua
- sensación de lengua áspera o pegajosa
- dificultad para tragar alimentos secos
- ardor en la boca
- mal aliento persistente
- problemas para hablar durante períodos prolongados
Si estos síntomas son recurrentes, el paso indicado es consultar al odontólogo o al médico de cabecera.
El papel de los medicamentos

Uno de los principales factores detrás de la xerostomía es la medicación. Se estima que más de 500 fármacos pueden provocar sequedad bucal como efecto secundario, entre ellos antihipertensivos, antidepresivos, ansiolíticos, antihistamínicos y tratamientos para enfermedades cardiovasculares.
Por eso la condición es especialmente frecuente en personas mayores, donde la polimedicación es habitual. Según los datos aportados por el equipo de profesionales de Dentaid, una de cada tres personas mayores de 60 años presenta síntomas de boca seca, una proporción que se eleva en pacientes que toman varios medicamentos simultáneamente.
En Argentina, donde el uso de medicamentos crónicos creció sostenidamente en la población adulta mayor, este dato cobra relevancia directa.
Quiénes tienen mayor riesgo
La xerostomía no afecta sólo a personas mayores. Otros grupos con mayor vulnerabilidad son:
- Personas en tratamiento oncológico, especialmente quienes reciben radioterapia en cabeza y cuello o quimioterapia.
- Pacientes con enfermedades sistémicas como diabetes, Parkinson o síndrome de Sjögren, donde la boca seca forma parte del cuadro clínico.
- Mujeres en menopausia: los cambios hormonales pueden reducir la secreción salival y afectar el confort oral.
Por qué hay que tratarla a tiempo

Sin saliva suficiente, la boca pierde su mecanismo natural de defensa: la limpieza y neutralización de ácidos que protegen el esmalte dental. El resultado puede ser un aumento de caries, infecciones en las mucosas y deterioro de la calidad de vida.
La boca seca no es una molestia menor ni una consecuencia inevitable del envejecimiento o de ciertos tratamientos. Reconocerla a tiempo y abordarla correctamente es clave para preservar la salud bucal y mejorar el bienestar general, señaló el odontólogo Víctor Gil Manich, director del Máster de Gerodontología de la Universidad Internacional de Cataluña.
El primer paso, según los especialistas, es no normalizar los síntomas y consultar al profesional de salud bucal para evaluar causas y opciones de tratamiento.



